LA CARACTERÍSTICA QUE MARCA la coyuntura en nuestro estado sigue siendo, sin duda alguna, la violencia.
Lo único que ha cambiado es que las explicaciones de la barbarie se han desacreditado una a una y ahora estamos l@s ciudadan@s más a oscuras que nunca.
La preferida del gobierno federal y sus repetidores locales, incluido el gobernador; la que dice que lo que sufrimos son los efectos de una guerra entre bandos narcotraficantes que disputan el territorio y el mercado no basta, porque han sucedido cosas que evidentemente lo contradicen. Por ejemplo, el asesinato de Miguel Etzel Maldonado que si bien no compartíamos con él ni su visión ni sus posiciones políticas, no lo vemos como capo de la mafia disparando por la clientela de los adictos. Por otro lado, el asesinato de Alfonso Martínez, profesor del proyecto de economía en la UACJ tampoco encaja.
La otra, la que dice que la violencia que vemos, oímos y padecemos es lo que exuda el heroico combate a los narcotraficantes, secuestradores y extorsionadores, tampoco aguanta el mínimo análisis. En la ma-yoría de los actos de violencia que vemos en los periódicos o cuando nos toca pasar por alguna avenida más o menos transitada, los grandes ausentes son el ejército o las policías federales. Y cuando aparecen reportadas es como víctimas de sicarios o de los malentendidos entre retenes y patrullas.
La tercera, la que hemos propuesto nosotros como explicación generalizada: que se trata de una gran ra-zzia de limpieza étnica-social, se sostiene. Pero justo es decirlo, no explica todo. A veces hemos visto caer empresarios, pequeños burgueses, profesionistas y hasta funcionarios de menor nivel. Es decir, víctimas que escapan al perfil de los pobres adictos que fusilaron en los albergues o el lugar de reunión de los Alcohólicos Anónimos.
¿Venganzas? Que también se proponen como explicación. Puede ser, pero tampoco dan cuenta de tanto.
¿Un plan macabro del estado para suprimir a los posibles rebeldes que se sumarán al alzamiento que se dice estallará en 2010? No lo dudamos. De la panda que se ha hecho con el gobierno esperamos todo, sin embargo no podemos encajar en la represión la violencia que se ejerce contra el dueño de una estación de gasolina o la del comandante, corrupto o no, que cae sin más explicación en su troca del año…
En fin, que al parecer lo que ahora estamos viviendo es la descomposición total de la convivencia. Que, a lo mejor, no es que las hipótesis ensayadas sean falsas, sino todo lo contrario. Que todas sean verdaderas. Que unos muertos sean de un tema, los otros de otro, y que ahora todo mundo se sienta con derecho, posi-bilidad y permiso para disparar, sin más objetivo que sus muy particulares intereses, como en el viejo oeste, o mejor, como dicen que fue en el viejo oeste.
Este supuesto es peor. Quiere decir que la desesperación y la falta de respuestas del gordo Gómez Mont, el gobernador, el alcalde de Juárez y la procuradora son fundadas. No saben qué hacer y hacen sólo por hacer*. Como los burros viejos, rebuznan ya nada más para que no los confundan otros burros.
Ahora bien, y a nosotr@s, ciudadanas y ciudadanos de a pie, ¿qué nos corres-ponde?
Quienes militamos en La gota/Doble Resistencia tenemos muy claro: nos co-rresponde salir a la calle; gritar que ve-mos que no lo están haciendo bien; que la guerra que se traen sea la que sea, no es nuestra y, por lo tanto, no tenemos por qué poner un muerto más.
Sin embargo, hay mucho más qué ha-cer. Por ejemplo, dar una explicación coherente, fundada y documentada que esgrimamos ante las falacias que distribu-yen los periódicos y televisoras de los de arriba. Pero para ello no bastan las fuerzas de un solo destacamento como el nuestro. Se precisa que nos juntemos, que intercambiemos información, que ensayemos explicaciones y nos propongamos respuestas.
Paralelamente, nos hagamos de un plan de movilización política para detener este despropósito.
Los tiranos actúan, muerden y matan, sólo cuando hay un gran número de súbditos que creen que sus opresores tienen derecho a pisarnos. Pero si todos juntos decimos que no es así, que no representan a nadie, tienen que dejar de masacrar-nos.
En resumen que por esta vez nuestro llamado sigue siendo el mismo: construyamos un espacio en que podamos acordar acciones y darnos explicaciones, una Asamblea contra la Violencia.
Esto aún cuando la etapa de la guerra sea distinta incluso a la que padecíamos cuando sacamos nuestra anterior edición. En otras palabras, que los opresores, sicarios, asesinos, traficantes, paramilitares, vengadores y demás fauna van mucho más rápido que nosotros que seguimos empeñados en regatear la solidaridad
S
*Al cerrar la edición, la procuradora dijo en su comparecencia ante los diputados locales que se habían resuelto más de mil ejecuciones, con los sicarios que han detenido… De ser verdad esto, que sean responsables de tanto estropicio, lo lógico sería que bajara el número de muertes en la ciudad de Juárez. Lo cierto es que las detenciones no han impactado en las macabras estadísticas.
Ciudad Juárez, Chihuahua, 13 de noviembre de 2009
Carta Abierta al Lic. Felipe Calderón Hinojosa, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; Lic. Arturo Chávez Chávez, Procurador General de la República; Lic. Genaro García Luna, Secretario de Seguridad Pública Federal; Lic. José Reyes Baeza Terrazas, Gobernador Constitucional del estado de Chihuahua; Lic. José Reyes Ferriz, Presidente Constitucional del Municipio de Juárez; Lic. Patricia González Rascón, Procuradura General de Justicia del Estado:
A la opinión pública:
Una vez más, la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez se encuentra de luto. Hoy fue asesinado otro docente universitario, el Mtro. José Alfonso Martínez Luján, quien es la nueva víctima de esta guerra sin sentido que mantiene a nuestra ciudad sumida en una violencia de la que no se anticipa el fin.
La comunidad universitaria extiende sus más sentidas condolencias a la familia del Mtro. Martínez Luján, a su esposa, a sus padres y a todos sus familiares, que ahora se unen a una ya larga lista de familias que ven enlutados sus hogares y truncadas sus vidas en esta ciudad.
El asesinato del Mtro. Martínez se suma a los crímenes de nuestros compañeros docentes, el Mtro. Gerardo González Guerrero, asesinado el 3 de diciembre de 2008 y el del Dr. Manuel Arroyo Galván, victimado el 29 de mayo de 2009; así como de nuestro alumno Jaime Alejandro Irigoyen Frías, asesinado el 11 de enero de 2009 y de las desapariciones de las alumnas Lidia Ramos Mancha y Mónica Janeth Alanís Esparza. En ninguno de los casos, las autoridades correspondientes tienen un avance significativo en las investigaciones que lleven al esclarecimiento de los homicidios. ¿Cuántas muertes más tendrán que ocurrir para frenar esta ola de violencia en Ciudad Juárez? ¿Cuántas alumnas más tendrán que desaparecer para que termine esta pesadilla?
A las autoridades federales, encabezadas por el presidente Calderón, les demandamos su pre-sencia en la ciudad para frenar esta ola de violencia, aquí en una población donde se han registrado ya más de 2,200 ejecuciones en lo que va de este año y más de 3 mil en los últimos 22 meses. ¿Qué más se necesita para que actúen? Pero, sobre todo, exigimos al señor Procurador General de la República, al chihuahuense, Lic. Arturo Chávez Chávez, su presencia en Ciudad Juárez para que cumpla con lo que la ley le ordena y venga a este lugar en el que no ha puesto un pie desde que fue ratificado por el Senado de la República, no obstante que somos la ciudad más violenta del país.
Como chihuahuense, usted señor Procurador, está moral y jurídicamente obligado a actuar para frenar este baño de sangre que ha enlutado a miles de familias juarenses.
La ciudad toda reclama de sus autoridades, tanto estatales como municipales, pero sobre todo las federales, que actúen de inmediato y de manera efectiva. No podemos permitir que más universitarios y juarenses sigan muriendo; no es posible ver como cada vez más se aleja el estado de derecho y prevalece la ley del más fuerte.
Como universitarios repudiamos este nuevo crimen contra un miembro de nuestra institución, pero también nos solidarizamos con todas las familias juarenses que han perdido alguno de sus miembros y viven entre el duelo un temor que se instala cada vez más en nuestra calles y hogares.
No podemos esperar más y demandamos de las autoridades que este nuevo agravio contra la comunidad universitaria no permanezca impune.
ATENTAMENTE
“Por una vida científica, por una ciencia vital”
H. Consejo Universitario
H. Consejo Académico
S
Rocío Martínez Carrera
CUANDO LA POLICÍA ENTRÓ A UNA IGLESIA en Apatzingán, Michoacán, el primero de agosto del 2009, Denisse Maerker dijo que para qué iba la gente a la iglesia si sabía que ahí estaban los narcos...
Entonces pensé: pues ya no iré a un lugar donde haya peligro. Pero vivo en Chihuahua, en la zona cero, muy cerca del recién bautizado puente de la muerte —el del Periférico de la Juventud y Av. Francisco Villa—. En el 2008 contabilizábamos treinta y tantas muertes únicamente en esta partecita de la ciudad, ahora todos hemos perdido la cuenta.
Los que aquí intentamos vivir conocemos a la distancia la diferencia entre el ruido de una pistola, de una cuerno de chivo o de una granada. No hay un lugar a la redonda donde no haya habido una muerte, en el Smart, en el autolavado, en la gasolinera, en el Extra, junto a las escuelas primarias, en el parque, junto a las pizzas, cine, boliche, puestos de tacos, construcciones de casa, ferreterías, por los taxis, cerca de la carnicería, por la tortillería, en las casas, en las calles vecinales, manejando un automóvil en un periférico de alta velocidad…
No hay una hora exclusiva para estos eventos, pueden ser a plena luz del día, al atardecer, en la noche, durante la madrugada.
¿Quiénes eran? Hay de todo. Algunos alcanzaron a correr, casi ninguno se pudo defender, eran sólo seres humanos.
Ya nadie puede decir que estamos locos cuando decimos que vivimos en una zona de guerra —¿o será de cacería?—, toda la ciudad lo es, todo el estado lo es. No hay un lugar donde estemos a salvo. Por todo el territorio corre sangre de bebés, mujeres embarazadas, niñ@s, gente que adeudaba dinero, políticos, regidores, exregidores, hijos de gobernadores, trabajadores de la maquila, estudiantes, desempleados, activistas sociales, profesantes mormones, académicos de la Universidad de Ciudad Juárez, abogados, agricultores, alcaldes, pilotos, un limpiabotas, mecánicos, vidrieros, jóvenes, ancian@s, meseras, rarámuris, taxistas, ambulantes, médicos, enfermeras, empresarios, adictos en recuperación.
Las formas de la muerte son por medio de golpes, demembramiento, asfixia, con disparos, quemados vivos, ahorcados. Si eran delincuentes debían ser juzgados hasta demostrar su culpa, pero nadie sabe cuántos cometieron el delito de estar en el momento equivocado —dirán los noticieros—, sólo por el beneficio de la duda, ninguno merecía morir así.
En el lugar donde vivo y que ha habido tantas ejecuciones habemos de todo, un sector de clase media alta, una enorme colonia INFONAVIT, casas de interés social y a pesar de que las estadísticas nos señalan como una zona cero, no se encuentra permanentemente vigilado por el operativo conjunto, hubo un tiempo en que un par de trocas y cuatro policías mal armados, estuvieron en el mencionado puente de la muerte, durante el burocrático horario de nueve de la mañana a ocho de la noche. Esto no detuvo las ejecuciones.
No tengo los recursos para cambiarme de ciudad, menos de país, ahora sólo sé que hay miles de balas circulando, que esto no se va a detener si el pueblo no lo exige, y que todos piensan que, por el solo hecho de vivir en esta ciudad, soy culpable
S
Gustavo Maldonado
No te quedes inerte e irreverente irracional e indiferente
No quieras ser como cualquier monumento
Piensa en los que murieron por ser diferentes
Razona dentro de sus mentes
Transforma tu entorno de opresión y enajenación
En autarquía y liberación
Vuelve a las raíces del valor
Y piérdete en el amor
Resucítalo con acciones no con sumisiones a un supuesto superior
Ejércelo sin censura no te doblegues ante el miedo
No te conviertas en uno de ellos
En un remedo de humano
Que ejerce desde lo más profano su maléfico poder
Aplastando cabezas inocentes por doquier
Derrochando capital sin interés en lujos infernales
Y negocios indignantes
Exprimiendo al prójimo en todo su ser haber y poseer de manera espeluznante
Y de manera hostil y sin preguntarse
El prójimo burgués del exprimido es indiferente al dolor del oprimido
No seas así no pases desapercibido
No seas uno más de esos seres mezquinos
Mejor crea conciencia en tu interior y entre los afligidos
Entre los diferentes tipos de individuos
Y vamos a luchar contra el portador del bien mal distribuido
S
Nohemí Domínguez
Para quienes militamos en Doble Resistencia —la expresión sindical que ha adoptado como uno de sus objetivos principales la democracia radical—, las instituciones de la república no son democráticas, cuando menos no en el grado que requiere el desarrollo social del país.
A la inmensa mayoría de las y los ciudadanos mexicanos sólo se nos está reservado escoger —que no elegir— entre dos o más símbolos de partidos políticos que, por lo demás, no representan nuestros intereses, ni como trabajadores, ni como ciudadanos, ni simplemente como personas.
Luego, como si ese voto fuera un cheque en blanco, quienes son electos lo cobran una y otra vez en nuestro nombre, pero no en nuestro beneficio.
Y si las decisiones tomadas así, sin siquiera informarnos oportunamente, no son de nuestro agrado, no nos convienen o no nos sirven, no tenemos el elemental derecho de retirar nuestro mandato a los supuestos representantes que un domingo votamos de una vez y para siempre.
Por lo que atañe a lo que decidieron, tenemos instancias para combatirlo si así queremos hacerlo. Pero nomás eso. Los tribunales, sean del rango que sean, indefectiblemente deciden a favor del poder y quienes en ese momento lo ostentan. Bástenos poner sólo un ejemplo, la promulgación de la ley del ISSSTE y la consecuente abrogación de la anterior. La combatimos con todos los instrumentos legales que tuvimos a la mano. Demostramos que muy pocos de los afectados la aprobaban, nos manifestamos, nos organizamos, nos opusimos. Al final, simplemente se nos impuso el atraco de nuestros fondos de retiro, listos para jugarlos en la ruleta esa que le dicen bolsa de valores…
En suma, que si existe algo de democracia en esta república, es tan poca que no nos permite ser ciudadanos. O más preciso, sólo unos cuantos pueden ejercer totalmente esa ciudadanía: elegir, decidir, ser electo, expresarse, organizarse, proponer candidaturas, combatir decisiones legalmente, obtener justicia aunque sea de la jurídica, etcétera.
Pero si examinamos a la escuela, como una de las partes cardinales de este sistema que denunciamos y queremos cambiar, entonces encontraremos que la cosa está mucho peor.
La escuela no sólo es el reflejo de la república que la envuelve, sino que al reproducir sus vicios, los exagera monstruosamente.
Las decisiones, de cualquier índole, no se toman por quienes finalmente tienen que sufrir las consecuencias, característica que define a los organismos democráticos. Por el contrario, la cadena de mando es tan o más vertical que en un ejército —ejemplo inmejorable de lo que es un organismo autoritario.
Las disposiciones en contrario, como la instrucción de ejercer la gestión escolar horizontal, participativa, informada y comprometida, simplemente son papel que en muy contadas ocasiones llega a convertirse en práctica administrativa o pedagógica. Pero lo más grave es que incluso esta decisión de ser democráticos, fue tomada autoritaria y verticalmente, sin el concurso ni la opinión de maestros, padres, alumnos o investigadores; sino sólo considerando la doctrina que el partido en turno quiera concretar y sobre educación ha alucinado, muchas veces sin siquiera acercarse a las aulas.
En la generalidad, la instrucción de ser democráticos sufre la suerte de las disposiciones virreynales, “acátese, pero no se cumpla”. El director en las escuelas, el director general en los departamentos, el jefe de los servicios escolares, etcétera, cada quién en su nivel, sustituye a la comunidad educativa en esto de tomar decisiones.
En cuanto al otro aspecto de la democracia, la inclusión de todos, hasta los distintos. Cada vez estamos más mal: cuotas, exámenes estandarizados, cedazos, filtros y tapones dejan cada vez más a grandes grupos de educandos fuera de la oportunidad que dicen que da movilidad social, la educación.
De tal manera que la escuela, lejos del sueño tantas veces acariciado y más veces repetido de ser una esperanza que rompa con la antidemocracia que la circunda, está sirviendo como puntal y reproductora del autoritarismo.
En DR pensamos que debiera ser exactamente al revés. Que a pesar de la poca democracia que gozamos las y los mexicanos, en las escuelas debiera haber un oasis, un lugar menos seco de participación y decisión colectiva consensuada.
Sabemos que muchas cosas juegan en nuestra contra:
Nuestro sindicato, construido con un modelo propio de la mafia siciliana, con capos, capitos y capa de tuti capi —la jefa de todos los capos—; un organismo que no tiene ni siquiera voto universal, secreto y directo, como existe mínimamente en la república que lo envuelve…
Los organigramas de la oficialidad, más parecidos a las pirámides de órdenes de una fábrica fordista o una corporación patronal, que de un ministerio que tiene entre otras la función de fomentar la democratización de las instituciones y con ellas al país.
Pero la más grave de todas. La apatía y conservadurismo de las y los trabajadores de la educación. Atacados, desprestigiados, vejados y explotados, hemos perdido no sólo las batallas en defensa de nuestros derechos, sino con ellas la esperanza mínima de que nuestra labor pueda servir para algo.
Ahora un activista democrático es visto con sospecha: o es un loco utopista, o alguien que se anda haciendo notar para escalar en cualquiera de las dos vertientes, el de las autoridades o la del sindical corrupto y traidor…
Sin embargo, no estamos perdidos. Grupos cada vez más numerosos y eficientes, estamos dando la batalla en dos campos: la democracia para nosotros, como trabajadores, como empleados del aparato educativo; y la democracia como la forma de tomar decisiones y el marco preferible para construir conocimiento, habilidad y capacidad. En pocas palabras, la democracia para ejercerla y la democracia para aprenderla.
Ya somos bastantes, con ustedes seremos más y pronto seremos todos. Tal vez entonces se reviertan las cosas y la escuela pueda ser el pivote que sueña ser, en esto de la democratización de México.
Por último, no quiero dejar pasar la oportunidad de manifestar nuestro apoyo total a la lucha de los trabajadores del SME porque no desaparezca su fuente de trabajo y porque no les liquiden su sindicato más o menos democrático
S
Yéffim Gerónimo Fong R.
El día 4 de noviembre se lanzó la convocatoria en toda la UACJ para elegir a los Consejos Técnicos de cada instituto. Los Consejos Técnicos son parte de la dirección de la Universidad, es decir son parte de quienes deciden los rumbos que toma ésta institución que se pretende autónoma.
La convocatoria fue colocada el mismo jueves en los edificios. El viernes y el sábado, son los dos días en que menos personas asisten a clases. Por eso resulta sorprendente que la convocatoria especificara que el último día para inscribir planillas a la contienda electoral era el lunes 9 de noviembre. ¡Fueron sólo 5 días para inscribir planillas! Y lo peor del caso ¡se atravesaron en ese plazo, un viernes, un sábado y un día inhábil, el domingo!
¿Error o manipulación?
Juzgue usted. La convocatoria dice que el periodo para hacer campaña electoral para ser elegido al Consejo Técnico, es desde que una planilla es aceptada, hasta el día 10 de noviembre a las 22 hrs. Observemos por lo pronto lo injusto de esta disposición. Si alguna planilla fue aceptada el día jueves, entonces tuvo más días para hacer campaña que otra que haya sido aceptada el día lunes. Lo primero que tenemos que constatar es que la disposición no trata a todos por igual.
Lo correcto es dar un plazo suficiente para registrar planillas y, al término de éste, iniciar las campañas para todas las planillas registradas al mismo tiempo. Pero incluso la ventaja que se da a las planillas que se registran primero es ridícula, porque en el mejor de los casos, tuvieron para hacer campaña un viernes y un sábado que hay muy poca población estudiantil en el campus, el domingo que la escuela se encuentra cerrada, lunes y martes.
En el peor de los casos una planilla que se haya registrado el lunes y si ha sido aceptada ese mismo día, tuvo miserables 24 horas para hacer campaña.
El día programado para las elecciones universitarias es el 12 de noviembre. Esto nos deja con que en la UACJ, la elección de una parte importante de la dirección se hace en una apretada semana para convocar, registrar planillas, hacer campaña y votar, en periodo de trabajos finales y con sabadazo de por medio.
¿Esto es democracia? Cuando un servidor cuestionó directamente a las autoridades del ICSA —Instituto de Ciencias Sociales y Administrativas— acerca del asunto, recibió las siguientes respuestas.
Primero, que todo este procedimiento estaba contemplado en la normatividad, segundo, que es mejor tener una elección corta para no distraer al alumnado de cosas sustantivas y tercero, que todo el mundo sabe por tradición que las elecciones se hacen en noviembre y siempre de la misma manera.
Respuestas a las respuestas:
Primero, es FALSO que la normatividad contemple tal atropello a la democracia, según la misma convo catoria lo que se dice respecto al proceso, es que éste debe ocurrir en noviembre y que el Consejo Universitario lanzará la convocatoria, desde luego en ningún lado dice que se procure la menor participación política posible, esto lo hace el CU por su cuenta.
Segundo, si elegir la dirección de la universidad no es una cosa sustantiva y no es prioritario, esto demuestra una concepción antidemocrática de la escuela, según esto, nosotros debemos dedicarnos a estudiar y lo de elegir dirección que se haga entre poquitos y lo más modestamente que se pueda para que nadie se distraiga. Por qué no dijo este personaje institucional, que se prohibieran también los periódicos y los teatros para que haya muchas menos distracciones.
Tercero, suponer absurdamente que TODO MUNDO sabe de las prácticas antidemocráticas de la universidad es totalmente falso. Para empezar los alumnos de nuevo ingreso no saben nada de esto y en general —pueden preguntar—, el alumnado sabe bien poca cosa de quiénes son y cómo se eligen las autoridades universitarias. Nada es casualidad.
Los argumentos de las autoridades son absurdos.
¿Cuáles son las posibles causas de estas burlas a la democracia? Muy simple, las planillas oficiales fueron avisadas con anterioridad de cuándo y bajo qué oscuras circunstancias se iba a llevar el proceso. Desde luego se trata de asegurar una dictadura de la dirección de la universidad.
Propongo que no votemos en esta elección y denunciemos todo el proceso como una tomadura de pelo. Denunciemos que el Consejo Técnico que surja de esta elección será ilegitimo y no nos representa y nos preparemos para las siguientes elecciones para participar activamente ya sea como candidatos, como candidatos independientes o con una campaña de abstención o de otro tipo.
¡Ya basta de burlas!
S
Liga Socialista Revolucionaria
Compañer@s, Camaradas:
De nueva cuenta se da un golpe que desangra las condiciones de vida y el bienestar de un sector de la población mexicana, se ha decidido por decreto expreso presidencial extinguir la empresa paraestatal Luz Y Fuerza del Centro (LYFC), y con ello la fuente de trabajo de muchos mexicanos, la de los trabajadores de la electricidad en el DF y zona metropolitana. Con esta medida también se quiere hacer desaparecer la organización de estos trabajadores, el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).
La táctica estaba fijada: influir en la vida interna del SME, imponer los líderes sindicales afines y colaboracionistas al gobierno calderonista y a las políticas neoliberales, todo por medio del secretario de trabajo del gobierno federal, Javier Lozano Alarcón. Ante el fracaso de esta intentona, el siguiente paso: madrugar en fin de semana y con el uso de la fuerza pública desocupar trabajadores; con un decreto que rompe la legalidad y la constitucionalidad del Estado mexicano, expedido desde el gobierno federal.
Este ataque del gobierno federal a la paraestatal LYFC y al SME persigue varios objetivos:
1) Favorecer y proteger los intereses que grandes empresas tienen en el mercado de las telecomunicaciones en la modalidad del nuevo servicio ofrecido como triple play que dispone de audio, voz y video. LYFC en el año del 2008, en el marco de la revisión de su contrato colectivo de trabajo, manifestó la posibilidad de incursionar en este mercado, aprovechando su infraestructura y así obtener un ingreso extra que la paraestatal utilizaría para recuperarse de su situación financiera. El permiso lo obtuvo por parte de la Secretaría de Energía en el 2009. La entrada de LYFC a la proporción del servicio triple play significaría una competencia contra los gigantes de medios: Televisa, TV Azteca y Megacable, principalmente. Una vez desaparecida la paraestatal y el SME, se abre el campo de libre inversión para y entre los magnates de las telecomunicaciones, por eso el decreto de Calderón ha sido enormemente festinado por Carlos Slim, y además, por el mismo motivo se comprende la enorme campaña de desinformación y desprestigio a LYFC y al SME encabezada por Televisa y TvAzteca.
2) La consigna de las clases privilegiadas, de la burguesía internacional, en el marco de la crisis del capitalismo, invoca replantear y reformular nuevas formas de expansión del mercado y del proceso de producción que permitan salir de las crisis económicas. Mientras se copa cada centímetro del planeta por el capitalismo, mientras la globalización hace esta función, y ya no tiene a donde más expandirse; cuando el desarrollo científicotecnológico aplicado al proceso de trabajo también ve sus límites; cuando el planeta tierra no da más en espacios y recursos naturales; cuando ya no hay a dónde crecer y expandirse, y con qué; la alternativa es “crecer hacia dentro”; hacer uso como siempre, pero ahora de una manera más terrible y salvaje, de esa mercancía de la cual surge la plusvalía, la fuerza de trabajo humana.
Y si ya no hay nuevos continentes y países que conquistar y explotar para expandirse; si ya no existen modelos económicos diferentes al capitalismo que derrotar e imponerles las políticas económicas liberales, pues hay que despojarle a cada uno de los trabajadores individuales y en colectivo en cada punto del planeta de todo aquello que en antiquísimas batallas lograron arrebatarle al capital, sus conquistas laborales en salarios, en jornadas de trabajo, en prestaciones y en derechos.
La consigna es: precarización de las condiciones de trabajo en todo lugar posible con el objeto de obtener los recursos que sostengan y favorezcan el sistema económico actual y los privilegios de las clases dominantes (la burguesía internacional y nacional). La batalla es por eliminar o desaparecer aquellas empresas y sectores organizados de la población que no siguen los principios de los padres del liberalismo: propiedad privada, libre empresa y libre mercado.
Ésa era la problemática con LYFC y el SME, que le estaba poniendo obstáculos a la política neoliberal de Felipe Calderón y a sus amos en el mercado de las telecomunicaciones. Si a esto se agrega la capacidad de combatividad que posee el SME, y que dentro del sindicato existan cuadros con posturas de izquierda, se torna más relevante la necesidad de destruir una organización de este tipo.
La iniciativa
La historia de la sociedad es la historia de la lucha de clases. El proletariado busca eliminar a la burguesía, y ésta por su parte pretende someter y amaestrar a la clase trabajadora persiguiendo sus fines hegemónicos, cuando esto sucede, la lucha se devela, se torna clara.
En la coyuntura actual de crisis que vive el capitalismo mundial, las clases dominantes —la burguesía— tuvieron que apretar y arreciar con todo lo que tenían a su alcance en el repertorio de medidas económicopolíticosocioideologizantes para salir avante y con ganancias mayores de la crisis; se golpea y usurpa al trabajador y a la población en general lo poco que tienen para resolver una crisis originada desde las élites políticas y económicas mundiales.
Las deudas y déficits financieros se hicieron públicos por medio de la intervención estatal para rescatar las empresas privadas que se encontraban en quiebra, y las ganancias se hicieron privadas para continuar con el mismo modelo liberal de acumulación de capital —sólo para unas cuantas minorías— para decir que todo sigue normal y que el capitalismo está más vivo y vigente que nunca; es lo que algunos suelen denominar como capitalismo para los pobres y socialismo para los ricos.
Estas y otras medidas neokeynesianas fueron aplicadas principalmente en los países de donde surgió la recesión, los países del Norte. Como complemento de estas medidas de rescate y para mantener la estabilidad social y cultural de estos países, junto con su estilo de vida, otras medidas igual o más agresivas tuvieron y tienen que ser aplicadas en los países débiles o dóciles del Sur, los traspatios históricos de los países del Norte, sin los cuales estos últimos no hubieran gozado por largo tiempo de tanta estabilidad económica, política y social.
Como en tiempos anteriores en los que el imperialismo estadounidense se ha visto comprometido, la colonia económica llamada México con todo su raudal de recursos naturales y humanos, es una excelente fuente de la cual echar mano. La orden en el momento actual ha sido reformar para los fines del gran capital transnacional principalmente —pero también nacional— todas aquellas empresas y estructuras que son importantes para el mercado mundial. Su lacayo en México, Felipe Calderón, está en la labor de llevar a efecto tales medidas, dictadas desde Washington, el FMI y el BM.
Así, en un corto periodo de tiempo, en México la burguesía nacional y transnacional, por medio del control del aparato de Estado, impulsa sus intereses e intenta constantemente incrementar sus privilegios económicos y políticos; está llevando la iniciativa en la lucha de clases. Las reformas han consistido en pocos años en:
1) Se lanzó al mercado de valores el dinero para las pensiones de los trabajadores de la salud, de la educación y otros, este dinero ahora es manejado por los bancos, la mayoría de ellos transnacionales, previendo que se avecinaba una crisis —reforma a la ley del IMSS y a la ley del ISSSTE.
2) Todo lo que es empresa pública o que tenga interés público está siendo privatizado: la educación, con la denominada Alianza por la Calidad Educativa; se desmantelan los servicios de seguridad social para fomentar la inversión privada con sus lamentables consecuencias en un área de interés público como es la subrogación de los servicios de estudios diagnósticos, medicamentos, terapias, servicios de guardería —recordemos el caso de la guardería ABC en Hermosillo, Sonora, manejada legalmente como instancia pública pero bajo el interés privado de unos empresarios—. Y la más notada y mayormente descalificada reforma privatizadora de PEMEX, la cual se intentó aprobar al mero estilo fast track —en una semana—; por medio de la movilización y la acción de masas se logró detener en lo inmediato la privatización de PEMEX, pero no fue suficiente para cerrar las grietas que quedaron abiertas en la ley y que vislumbran permitir en el mediano y largo plazo o de manera parcial, la privatización de este sector tan importante para la nación.
Ahora, el nuevo golpe también va dirigido para el sector energético, en esta ocasión está destinado para la paraestatal LYFC y el SME para poder usar su infraestructura e invertir en el mercado de las telecomunicaciones. La iniciativa, en busca de sus intereses egoístas e irracionales, la ha tomado la burguesía en México.
La respuesta
Del otro lado, los de abajo, los excluidos, los trabajadores del campo y de la fábrica, los indígenas, ante estas intentonas de la burguesía, han respondido de manera ingeniosa en algunas ocasiones. Está la defensa que por sus tierras realizaron los campesinos de Atenco cuando se intentaba construir un aeropuerto en sus campos de trabajo; los oaxaqueños dieron una digna muestra de lucha y resistencia conformando la APPO; el ejemplo más claro y avanzado en la historia reciente de México del desarrollo de un contrapoder popular y de abajo; los maestros se lanzaron a las calles ante la reforma a la ley del ISSSTE. Tenemos las resistencias en el sureste mexicano con los zapatistas luchando por sus derechos indígenas y su autonomía. Existe el movimiento populista y de masas que se desarrolla en rededor de la figura de Andrés Manuel López Obrador. De alguna u otra forma, en distintos grados y matices, con encuentros y diferencias, los muchos, los de abajo, están en la búsqueda de alternativas de relación y convivencia que rompan —y rompen— con el modelo económico neoliberal que se quiere imponer en México.
Y ante el golpe dado a LYFC, los trabajadores de la electricidad organizados en el SME, también han respondido. No se esperaba menos de estos trabajadores que ante la medida del gobierno federal se saben y sienten lastimados en sus condiciones de vida.
Saben que como trabajadores organizados de la industria de la energía, tienen un papel fundamental en la sociedad, que lo que ellos hacen y dejan de hacer repercute en el resto de sectores de la sociedad. Rotas las treguas entre el capital y los asalariados, y ofendidos los últimos, estos trabajadores reconocen su papel como punta de lanza en la lucha de clases, saben que son el sector de la población que puede tomar las banderas de las demás luchas, teniendo en sus manos toda la potencialidad de poder materializarlas, es su tarea una vez dentro del movimiento.
Es encomiable el carácter y matiz que le han dado hasta el momento estos trabajadores al llamado de lucha por la defensa popular, de los intereses de los de abajo. Han convocado a la unidad de todas aquellas fuerzas que se oponen a Felipe Calderón y sus políticas neoliberales, han convocado a una Asamblea Nacional de Resistencia Popular donde caben todas las fuerzas, movimientos de izquierda, y todos los de abajo. Sus consignas, sus ejes programáticos y su plan de acción es coherente con el interés de fomentar y acrecentar la unidad de los de abajo en estos momentos difíciles y de necesaria resistencia.
La Liga Socialista Revolucionaria (LSR) observa de manera positiva la conformación de esta Asamblea Nacional de Resistencia Popular como medio para el desarrollo de la consciencia de clase de los trabajadores, como herramienta de lucha para defender los intereses de los de abajo, y se suma a sus tareas de manera crítica y responsable para hacer avanzar a los trabajadores en su tarea histórica de derrumbar el capitalismo e ir trabajando por una sociedad sin clases sociales.
La LSR se solidariza con el SME, con su lucha que apenas empieza y se encuentra en la fase de defensa de su trabajo y de respeto a su contrato colectivo de trabajo; simpatiza con el llamado que lanzan los electricistas en pro de la unidad, organización y coordinación de todos los movimientos del pueblo que resisten al capital, y está a favor de convocar y trabajar por una asamblea local y estatal de resistencia popular junto con todas aquellas fuerzas de la entidad de Chihuahua que también comparten la necesidad de salir a defenderse de las condiciones de miseria material y espiritual que el Capital impone en México con sus políticas neoliberales impulsadas por lo más grotesco de las clases privilegiadas del país.
¡TODOS SOMOS EL SME!
¡RECHAZAMOS EL DECRETO ESPURIO DE LIQUIDACION DE LYFC!
¡O SON ELLOS O SOMOS NOSOTROS!
¡FUERA EJÉRCITO DE LAS CALLES, NO KEREMOS ESTA GUERRA!
¡TRANSPORTE PUBLICO, 6.00 PESOS NO, 3.60 SÍ!
¡PRESOS POLÍTICOS, LIBERTAD!
¡ABROGACION DE LA NUEVA LEY DEL ISSSTE!
¡CONTRA REFORMA ARTICULO 27° CONSTITUCIONAL!
¡RESPETO A LOS ACUERDOS DE SAN ANDRÉS!
¡POR LA ASAMBLEA NACIONAL DE RESISTENCIA POPULAR!
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Luis K'Fong
Don José tenía 79 años el 2 de noviembre de 2009. Ese día falleció. Cuando lo conocí no tenía tantos, tal vez unos veinticinco menos.
Viajaba yo de ciudad Juárez a esta capital y en las reuniones de la convergencia amplia que resistía, que por aquel entonces tenía el nombre de “Todos contra el pacto” —el gobierno de aquellos días había llamado a solidarizarnos otra vez con ellos, sufrir los efectos de la crisis en turno y permitir que, otra vez, salieran avante para que luego pudieran darnos empleo—, veía yo a un hombre maduro, con aspecto zacatecano, de sombrero, chaleco de lana, bigotes y grandes cejas.
Alegaba con muchas ganas, en la perspectiva de los cristianos comprometidos con las luchas populares y siempre “en ese sentido” —era su muletilla— nos proponía movilizarnos, protestar, no dejarnos, seguirle…
Luego supe que, con otros, fundó el FEDECO —Frente de Defensa de los Derechos de los Consumidores— y, hasta su muerte, dirigió la célula que con sus vecinos desde entonces, formó.
Ahora que andábamos aliados con su organización para combatir el alza a las tarifas de los camiones urbanos, lo volví a ver, ¡igualito!, salvo por el bastón que lo sostenía o que él sostenía con la derecha. ¿Dónde creen? ¡Exacto!, en una protesta en la calle, por ahí del monumento a Villa. Lo vi y me dije: don José bien pudiera ser un veterano de las luchas de este otro que ahora es monumento…
Finalmente, me dijeron que falleció de neumonía. Que el movimiento había perdido uno de sus animadores más convencidos y más convincentes. Nunca terminaremos de extrañarlo
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Luis K'Fong
Irma alguna vez fue mi maestra. Casi somos de la misma edad, pero ella, estudiosa y disciplinada como era, terminó muy joven la carrera de abogada. Cuando llegué a la facultad había huelga; la mayoría de los maestros titulares habían tirado al monte o sea que habían emigrado con la oficialidad corrupta que combatían los alumnos y algunos, muy pocos, de los catedráticos, entre ellos Irma.
Por eso, cuando decidimos que la huelga ya no daba, y volvimos a tomar cursos con los graduados que nos acompañaban, a Irma le correspondió examinar uno de mis primeros ensayos, el de teoría política… o algo así. Cuando fui por mis resultados, me asustó: “voy a tener que reprobarlo, esto es puro sectarismo…”. La verdad, contra mi costumbre, me puse humilde: Puede que tengas razón, el ensayo es malo, tengo que leer más. “No te creas, tienes un nueve, toma tu boleta”. La califa valió para muy poco, luego tuve que pasar por la humillación de que me “reexaminara” un porro que de política sabía mucho menos que yo y, obviamente, nada, comparado con Irma.
Pero la confiancita que se tomó fue como una aceptación a un rango superior, de compañero y camarada, pasé a amigo, condición que hasta ahora me honró.
Coincidimos en El Martillo, por la revolución proletaria, casi hasta que dejó de salir esta publicación y el grupo editor se separó.
Luego, cuando anduve en Reynosa, ciudad Juárez, Nuevo Casas Grandes, intentando agitar las maquiladoras, y tenía que regresar a Chihuahua a tomar aire y energía, pude llegar a su casa, donde conocí mejor a su compañero Jaime y a sus dos excelentes hijos, Hélder y Alan. En su despacho morado de La Llave y 13, pernocté dos que tres veces, mientras me reponía del “exilio”. Y en esas oficinas preparamos juntos demandas, réplicas, ofrecimiento de pruebas y alegatos que sirvieron para defender trabajadoras y trabajadores en las juntas patronales de supuesta conciliación y arbitraje.
Cuando las obreras de NCG decidieron hacer una huelga interminable a la Sociedad de Producción Rural Paquimé, las representamos juntos y cuando menos hicimos tablas el pleito jurídicoeconómico, porque el político se los ganamos de calle…
En uno de esos regresos, me informó: “pues aquí andamos, Fong, de feministas, ¿cómo la ves?” Pues bien, ¿cómo habría de verlo? Con ella seguramente el movimiento de las mujeres ganaría y mucho.
Así fue. En Chihuahua, al hablar de la lucha de las mujeres, de la perspectiva de género, de la exigencia del esclarecimiento de los feminicidios… hay que hablar de Irma Campos Madrigal que este domingo 22 en la mañana falleció, para tristeza de todos nosotros… que no acaba de consolarnos el que tengamos un ejemplo de lucha consecuente en ella
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Nació un 31 de marzo*, claro que sus padres la presumieron, pero era un engendro salido de las pesadillas de la llorona, el jinete sin cabeza —hay una historia así en pueblos del noroeste chihuahuense— y el chupacabras juntos, pero como con toda recién nacida había esperanzas de que mejorara con el tiempo. Por lo menos que se le quitara la mirada de hambre con que veía al mundo desde que la parieron. Todavía no camina y ya tiene dos años más meses, la Ley del ISSSTE sigue igual, infame, desgraciada y lo que es peor no sólo no se compone, sino que empeora cada día.
*Teresa Ortuño, senadora panista por Chihuahua, comparó su yerro de la ley de ingresos con un hijo maltrecho. Le llovió. Pero nosotros queremos que también se haga cargo de esta otra bastarda que, como todos sabemos la engendraron el PRI y el PAN
Por la prensa —El Heraldo 16 de noviembre del 2009—, nos enteramos que a los trabajadores que optaron hace once meses por las famosas cuentas individuales, aún no se les paga ni un adelanto. Hace tiempo oí la disculpa: es un sistema nuevo, apenas empieza. Pero según dice la misma ley iban a tardar 5 días a lo máximo en todo el trámite. Nos hicieron tomar una decisión sin que el sistema estuviera preparado. Recuerdo unas maestras que iban a elegir el bono y con el adelanto se iban a hacer una liposucción, ojalá en el último momento hayan preferido la humilde pensión.
¿Por qué les prometieron que les darían de inmediato el efectivo? —por cierto que a los trabajadores del SME también les dicen que la liquidación es muy rápida, quién sabe si les cumplan—. Es obvio que el interés de quienes promovieron y aprobaron la ley no era por preservar un instituto para la seguridad social de los trabajadores —como declararon en un inicio— la premura era poner en el mercado nuestros dineritos para sacarles ganancias por medio del pensionissste, y si para eso había que prometernos que el patito feo se iba a convertir en cisne, pues lo hicieron y algunos cayeron. En aquel entonces los que rechazamos la ley del 2007 advertimos, conociendo el comportamiento del capital, que esas promesas de entrega de dinero de inmediato eran sospechosas, que no podíamos confiar en ellos, así que por ese lado tenemos la conciencia tranquila.
Sin embargo la ley sigue y sigue mostrando su ponzoña, por ejemplo supimos que los trabajadores están denunciando que algunos servicios que prestaba el ISSSTE se están subrogando —esto no quiere decir que por debajo del agua rueguen—, es decir que se le da a un particular la oportunidad de vender medicinas o que algunos hospitales realicen estudios. Y esta es la forma que tomó la privatización disfrazada de la medicina social.
Los escasos cambios que se le hicieron a ley del ISSSTE, producto de la presión de los amparos, son tan pequeños, que hay que decirlo aunque nos duela: los trabajadores perdimos esa lucha. ¿Los amparos? Ya dieron lo que tenían que dar, y no nos protegieron contra toda la ley, sino sólo contra unos cuantos artículos. Por eso nosotros en La gotaDoble Resistencia, no nos conformamos con que le cambien unas cuantas letras, sino que insistimos en nuestra demanda original por la abrogación de la ley del ISSSTE, hasta que se elabore una a favor de los trabajadores.
¡Alto!, ya sé lo que está pensando, que es imposible lograrlo, pero así como advertimos de los efectos nefastos de la ley del 2007 y tuvimos razón, también ahora le digo que no hay ley humana eterna
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Somos dos adultos mayores que decidimos vencer el miedo.
Verá usted: vivimos en El Saucito, el Infonavit —no vaya usted a creer que el de los ricos del otro lado del peri— y teníamos años saliendo a caminar tempranito y en la mañana, por la calle Izalco, entre las avenidas Chichontépec y Francisco Villa. De pronto, les dio por andarse matando ahí tantos que ya le dicen el triángulo de la muerte y, la verdad, nos rajamos por un buen tiempo. Pero somos tercos, uno más que el otro y entre los dos más que los sicarios, afis, soldados, chotas, cipoles, cholos, malandros, procuradoras, procuradores y los moyotes que últimamente andan como desatados.
Así que decidimos volver a salirle. ¿Para qué le cuento?, mejor debiera usted venir a ver esto. ¡Aquello está!... Mire: la banqueta por la que caminábamos para bajar el azúcar, ahora que andamos de diabética y diabético incipiente, ya ni se ve de tanta yerba. Lo peor es que ni de la buena ni de la mala. El sendero se ha reducido tanto, como el de Calderón que ya no quiere hacer cambios posibles, sino sólo los necesarios. A tal grado que si alguien llevó a su perro a ejercitar sus intestinos y nos cagó, esto atrajo a las hormigas coprófagas que ahí se crían del tamaño de un secretario de hacienda, pos ya no hay paso.
Dicen que son las lluvias, que así es el suelo del desierto, sediento pero muy fértil. Vaya usted a saber. Lo cierto es que ya no tenemos por donde pasearnos. Al principio nos agüitamos, pero un vecino nos recomendó que nos quejáramos, lo malo es que no supo a qué instancia u orden de gobierno, ni siquiera a qué secretaría
—ya ve que las andan serruchando— deberíamos dirigirnos. Todo lo que acató a recomendarnos fue que le escribiéramos a usted, a quien corresponda y pos aquí estamos.
No crea usted que somos nada más pura queja, también le hacemos a los proactivos y propositivos. Hemos estado pensando mucho y muy fuerte. Por ejemplo creemos que ahora que no hallan qué hacer con el ejército que —no se ofenda, por favor— hasta ahora no ha servido más que para lo que se le unta al queso, es decir, nada; pos nos lo mandaran, ya que andan por aquí. No todo, comprendemos, pero digamos unos cincuenta efectivos con armas largas —o sea azadones y palas—, armas cortas y blancas —cucharas de albañil, espátulas y machetes. Y que le pongan. Pueden desyerbar, ellos saben cómo hacerlo, los hemos visto en los promocionales esos del Calderón, cargando tamañas matas en el hombro y nosotros con esta envidia que nos da…
Luego, pueden seguirse con la ampliación de la banqueta a costa de la rivera del arroyo, también hemos visto que para eso ustedes se las gastan chido, ¿se acuerda del río Sacramento? Nosotros sí.
Todo esto traería ventajas insospechadas. Por decir algo: a los vecinillos que de plano traigan fritos los sicarios, cosa que es de todos los días, podrían correr más chido, sin enredaderas de pieses ni mucho menos y, en un descuido, hasta salvarse.
La presencia de la Benemérita Institución Armada, puede que meta respeto, no se crea, inútiles y todo, todavía les queda algo de prestancia y elegancia, con sus tapabocas y cuetes terciados, en una nada y se nos alejan por unos días las batallasentrebandasrivalesdelcrimenorganizado. Nuestras abuelas ya lo decían, allá en el pasado siglo: “siempre es bueno tener una figura, aunque sea de respeto”.
La ampliación de la banqueta, también puede ahorrar accidentes de tránsito, la Izalco ya no es una adolescente de rúa
—decirle “rúa” a las calles se lo aprendimos a los reporteros de la nota roja, único género periodístico que hoy en día tiene éxito total—, sino una señora vía de escape, llegada, ejecución y salida…
En cuanto a los moyotes, pues nada, ya vendrá el frío y se los cargará por meses. A lo mejor ahí si podemos poner de nuestra parte: ya no salir en short, sino con pantalonera y todo, total ya no es mucho lo que podemos exhibir.
Finalmente queremos ofrecer, en muestra de buena voluntad, nuestra colaboración más comprometida. Ahora que ustedes subieron la tarifa de los camiones urbanos al doble y les salieron por ahí más de un malagradecido, queremos deslindarnos. Ofrecemos que ya que nos van a modernizar la banqueta, nos cobren exactamente el doble de lo que pagamos ahora por transitarla, tal cual reza nuestra divisa 0.00 no, 0.00 por 2 sí
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