Sábado 26 de junio de 2010
El estado roba a sus mismos trabajadores

Luis K'Fong



SI USTED TODAVÍA TIENE LA VALENTÍA de deambular por las calles de esta ciudad y, por alguna razón necesita ir a la plaza Hidalgo o a la de Armas, seguro encontrará una manifestación… o varias, demandando algo de los gobiernos, sea el municipal, el local o el federal.
      Hoy fuimos a la primera, la que está frente al palacio de gobierno estatal. Ahí encontramos ¡tres! protestas: la de los maestros jubilados de la sección 8 del SNTE, un destacamento de los exbraceros y la ya ejemplar de la Asociación de Jubilados y Pensionados del Estado de Chihuahua, A.C.
      Con las tres somos empáticos y solidarios —es decir, nos sentimos parte de ellos y los agravios que reclaman es como si nos los hubieran hecho a nosotros, de hecho ha sucedido en otros tiempos—. Pero ahora queremos dedicar estas líneas a los exburócratas que nos dieron una entrevista entre compañeros de lucha:

No permitas que te confundan, nos asiste la razón y el derecho
      En 1984, se fundó un fideicomiso* para garantizar un seguro de vida, la posible pérdida de miembros del cuerpo, o el fondo de retiro de las y los trabajadores al servicio del gobierno del estado de Chihuahua. Al año siguiente, el sindicato contrató un préstamo de 42 millones de pesos, a fin de apuntalar el fideicomiso.
      Xóchitl Reyes Castro, entonces dirigente del sindicato de trabajadores al servicio del gobierno estatal, recibe la suma de bienes afectadas al fin que ya se ha dicho. Incluso en 1991 informa que se ha reforzado el fondo con 450 millones y que nadie debe desconfiar. Lo anterior es un engaño artero, porque en 1990, los delegados y representantes de las y los trabajadores ¡habían renunciado! a que se les beneficie de tal manera.
      Este autogol, los afectados no lo conocen hasta 2005 —15 años des
      pués—, gracias a que se movilizan, toman las instalaciones del sindicato y obligan a la ahora lidereza vitalicia** a que rinda cuentas. Como respuesta a sus reclamos, el entonces secretario de gobierno, y ahora coordinador de la fracción priísta del congreso local, les muestra un documento donde, efectivamente, aparecen las firmas de las y los delegados, rechazando para sus representados las ventajas que da tener algunos millones respaldando sus pensiones.
      Los trabajadores, con todo derecho y justificación, reclaman a sus supuestos mandatarios. Pero éstos responden que Xóchitl miente. Que efectivamente ésas son sus firmas, pero que fueron recabadas en un papel en blanco, con el pretexto de luego redactar una adhesión a un político que en ese entonces requería del apoyo político de los trabajadores.
      María Elena Carbajal, presidenta de la Asociación manifestante, afirma que cada uno de los 2 mil 264 agremiados tiene derecho ahora a 68 mil pesos aproximadamente. No se necesita ser un gran matemático para constatar la magnitud de este robo artero de la usurpadora sindical, en complicidad de cuanta autoridad debiera intervenir para parar estos delitos.
      “El problema, nos precisa, no es solamente de los trabajadores —ahora retirados— víctimas directos de Xóchitl, porque el dinero con que se está enriqueciendo es dinero de todos los ciudadanos de esta entidad. Entonces el problema es de todos los chihuahuenses y todos debiéramos actuar para detener al gobierno del estado que protege los intereses de líderes como Xóchitl”.
      Consecuentes, tienen ya más de una semana en esa plaza, son adultos mayores, pero están resistiendo en el pavimento, no obstante las altas temperaturas registradas en Chihuahua en estos siete días. Ayer, mientras cerraban el tráfico de vehículos en la calle Aldama, se desmayaron tres de ellos. Pero en la lucha no cejan. Tal vez si los apoyáramos más y con más fuerza, ellos no corrieran la suerte que corrimos los trabajadores del IMSS o los derechohabientes del ISSSTE. ¡Ojalá!

El robo mayor
      En 1997, se reformó la ley del Instituto Mexicano del Seguro Social. Entre otras cosas, el gobierno se relevó a sí mismo de la obligación de pagar pensiones a las y los trabajadores que hubieran cubierto los requisitos y pagado las cotizaciones. Incluso los mismos trabajadores del instituto fueron perjudicados. Los que ya estaban trabajando entonces, dijeron, seguirían con sus mismos derechos, los de nuevo ingreso entrarían con un plan de retiro muy parecido al de los países más hostiles a sus trabajadores: ahorra ahora y tú mismo págate tu cesantía por edad avanzada.
      Y no dijimos nada. O mejor dicho, muy pocos dijimos algo y acompañamos a las y los trabajadores del seguro que resistieron pero fueron finalmente derrotados. El resultado, millones y millones de pesos que les correspondían, fueron a dar a las arcas gubernamentales, aunque fuera en forma de “ahorros”. De ahí, luego pasarían a los bolsillos de los banqueros cuando quebraran o directamente a pagar los viajes como el que hace poco hizo Calderón a Sudáfrica.
      En 2007, tocó el turno a los trabajadores del gobierno federal, principalmente a las y los maestros. La nueva ley del ISSSTE cambiaba también el régimen de pensiones y jubilaciones, o sea que ya no se pagaría a los jubilados de los dineros públicos, sino que éstos tendrán que subsistir según hubieran ahorrado en su vida activa. Sin embargo, ello no iba con los que ya estaban contratados, a éstos se les respetaría la vieja ley, sólo que modificada: ahora tendría una edad mínima para jubilarse, ya no serían simplemente los años de servicio entregados, sino además haber llegado a una edad en la que ya no pudiera extraérseles más sudor ni sangre en forma de trabajo. Esta vez el atraco no fue tan fácil para el gobierno, decenas de miles nos movilizamos en todo el país y exhibimos al gobierno como ladrón de pobres. Pero no fue suficiente, también nos derrotaron temporalmente.
      Desde 1940, el gobierno descontó y prometió cuidar ciertas cantidades a los braceros que como esclavos vendió a la Unión Americana. Luego, cuando se llegó el tiempo de cumplir obligaciones, simplemente dijo que ya no tenía lo encargado… La lucha todavía no termina. Si crece, si la apuntalamos, si logramos convencer a más y más ciudadanos de que nadie está exento de estos atropellos, tal vez a ellos les hagan algo de justicia, aunque tardía, por su avanzada edad.
      Y ahora esto de los trabajadores del estado de Chihuahua.
      Sería bueno que ahora te hicieras estas

Preguntas:
      ¿No notas cierto parecido en estos robos, además de que el ladrón siempre es el mismo?
      ¿Será que los gobiernos, sean federales o locales, tienen en la mira a las y los trabajadores para expropiarles lo que hayan acumulado en derechos y recursos?
      ¿Qué harán con todo eso que están concentrando?
      ¿Se lo regalarán en forma de apoyos, préstamos, estímulos y otros a los inversores, es decir a los capitalistas como banqueros e industriales que luego saldrán con que la crisis no los deja operar y cierran, desocupan y también roban a sus trabajadores?
      ¿Qué vas a hacer?
      Nosotros, por lo pronto, vamos a luchar. Ahí donde haya un solo hombre o mujer manifestando su descontento, estaremos apoyándolo, empeñando nuestros modestos recursos, intentando que las luchas se unan en una sola y se dirijan contra quienes nos roban a todos y a cada uno según sea el pretexto.
      Porque nuestra experiencia nos ha dicho que sólo unidos podremos vencerlos. Ellos tienen el poder político, el dinero, la fuerza militar, las televisoras y los periódicos. Pero nosotros tenemos el número, somos muchos, tantos como puedan contarse los pobres. Uno a uno pueden vencernos temporalmente, pero cuando converjamos, cuando unidos todos formemos el torrente, no habrá manera de detenernos y entonces recuperaremos no sólo lo que nos quitan, sino también la dignidad de comportarnos como humanos, como hombres y como mujeres de lucha
S


Martes 23 de febrero de 2010
Contra Padres y Alumnos

Víctor Manuel Medina Calderón



El viernes 12 de Febrero, en el Kínder Niñez Mexicana ubicado en las calles Popocatépetl y Nevado de Colima del Fraccionamiento Panorámico, a primera hora se presentaron autoridades de la secretaría de Educación y Cultura del Gobierno del Estado, con el fin de imponer una plantilla completa de educadoras, con el argumento de que por haber una gran cantidad de conflictos en el plantel, se hacia necesario el traslado de todo el personal a otros centros educativos, remplazándolo por nuevo personal.
      Con abuso de autoridad, los funcionarios emitieron los oficios que resguardan la decisión de trasladar a las maestras que contaban con una antigüedad no menor a cinco años y algunas hasta mas de diez como educadoras en ese plantel, no existiendo duda alguna sobre su calidad académica y su profesionalismo en el desempeño de su trabajo.
      Amenazadas, humilladas y en contra de su voluntad, las seis maestras acataron la orden emitida y sin poder siquiera recoger sus objetos personales, por así decidirlo las autoridades educativas, se presentaron en los nuevos centros de trabajo donde fueron asignadas cumpliendo así el mandato de su autoridad superior, quién desde hace tiempo, conocían de los actos irregulares de la directora Rosario Rivero Tovar, en conflicto constante con las maestras y padres de familia, y protegida de las autoridades educativas.
      Como en una gran cantidad de centros educativos, existen conflictos en este plantel, pero la forma en que las autoridades actuaron para “corregir” esta anomalía deja ver su gran incapacidad para solucionar los problemas que se generan en forma cotidiana, dejando en duda la credibilidad del propio plantel, el profesionalismo de las maestras y sin la sensibilidad propia de un profesional de la educación al no ver el daño causado a los pequeños de tres a cinco años que de la noche a la mañana y a unas cuantas semanas de terminar el periodo escolar se quedan sin su maestra, pero sobre todo profundizando un conflicto, ya que desde esa fecha, la mayoría de los padres de familia se encuentran inconformes y con un plantón permanente en el plantel educativo exigiendo el regreso de las maestras.
      La respuesta de los responsables de Educación y Cultura, fue abrir un espacio en instalaciones contiguas proponiendo una opción para los pequeños, con el fin de dividir la posición de los padres de familia, en su mayoría inconformes con tan maquiavélica decisión.
      Por el lado de las madres de familia, las protestas no se hicieron esperar y la primera manifestación se lleva a cabo el martes 16 de Febrero, estrangulando la calle José María Iglesias, lo que motivó la primera reunión pública con autoridades y madres de familia, donde el Lic. Héctor Villanueva, secretario particular de la secretaria, deja claro con voz fuerte, autoritaria y prepotente que “la decisión esta tomada”.
      Ante la falta de sensibilidad de las autoridades educativas, el viernes 19, solicitan y obtienen una cita con el Sr. Gobernador para plantearle el problema, cita que es cancelada minutos antes de lo pactado, lo que motiva a los inconformes a presentarse en un evento donde estaban presentes autoridades de Gobierno, dando pie a la intervención de la Lic. Guadalupe Chacón y estableciendo una mesa para escuchar los planteamientos.
      Después de varias reuniones donde una representación de las madres de familia y las propias maestras exponen argumentos ante la propia Secretaria de Educación y Cultura que las escucha en forma diligente y atenta, continúa la negativa de reconocer graves errores en la forma de enfrentar un problema y no se plantea la recomposición, esperando el desgaste natural de un movimiento legitimo.
      Naturalmente que existen responsables, y mientras más se prolongue el conflicto, mayor será el daño hecho al “tejido social” tan vulnerable y mediáticamente señalado, y seguramente en muchas otras instituciones educativas, se esta gestando una problemática similar que pone en peligro a la propia Secretaría, ante la falta de personal capacitado para “solucionar” y no “enfrentar” problemáticas de este tipo.
      Un prietito más en el arroz del aparato Gubernamental.
      Correo: vicmedina@hotmail.com
S


Lunes 30 de noviembre de 2009
En enero vendrá otro aumento al transporte urbano


Fueron quince semanas. Se dice fácil, en una sola frase, pero si uno se fija son tres meses entrados en cuatro. Durante ese tiempo nos la pasamos movilizados: los martes imaginamos, calculamos, planificamos, propusimos y corregimos; los jueves fuimos a la plaza Hidalgo, la que está frente al palacio de gobierno y llevamos a la práctica lo pensado.
      Andábamos protestando. Los concesionarios del transporte urbano de la ciudad decidieron, en contubernio con las autoridades encargadas del ramo, subir la tarifa del viaje de cuatro cincuenta que nos cobraban, a seis redondos pesos.
      Como pudimos, les dijimos a ellos, a nuestros compañeros de ruta —los otros atracados que también usan el camión para ir al jale o a la escuela—, a los medios de comunicación y a nuestros aliados políticos, que aquello estaba mal; que conforme a las cuentas que hizo minuciosamente el FEDECO, podíamos pagar tres sesenta, y eso todavía con apuros, pues nos mermaba bastante el salario…
      Unos nos escucharon: en las primeras semanas compañeros de diversas organizaciones salieron con nosotros a cambiar la tarifa con pintura para zapatos, en las láminas o las ventanas de los camiones. A partir de la cuarta, miles y miles
      —como ocho mil, para no ser muy exagerados— nos otorgaron su firma al calce de nuestra petición escrita que, después de mucho usarla, quedó en “Seis pesos, no; tres sesenta, sí”. Los medios se dieron vuelo retratando a nuestras compañeras disfrazadas de funcionarias, con corbatas de cartón y sacos de utilería, como dispuestas a caerle al informe del gobernador que ocupado en sus juegos de soldaditos nunca nos vio. Otros retrataron a los incendiarios compañeros que ejecutaron un camión de trapo en plena calle Aldama, por ratero, el cabrón.
      Nuestros dichos fueron reproducidos aquí y en muchos otros lugares, cuando menos los cibernéticos, generados en Jalisco, Guanajuato o el D.F.: que si no había derecho de que el gobernador se fuera nomás así hasta el Vaticano; que si allá le preguntó a Benedicto si ya habían derogado el mandamiento aquel que prohibía robar en despoblado; que si el secretario de gobernación no viajaba como sardina, sino sólo en limusina…
      Hasta comenzamos a agarrar cierta fama de la efímera, de la que da la TV. A una compañera maestra que llevó nuestra camiseta al salón, la reconocieron y la etiquetaron los chavillos: “trae la camiseta de los camiones —le dijeron— ya la hemos visto en la tele”. Claro, ella aprovechó para armar una discusión de clase, pero no académica, sino de clase social.
      Ahí, como en el resto de las argumentaciones que pudimos expresar, explicamos que el pretexto para aumentar que dio el gobierno simplemente es absurdo:
      Dicen que nos subieron para mejorar el servicio —cosa que desde luego no ha sucedido—. Pero aunque así fuera, eso sale de toda lógica capitalista. Según se enseña en la facultad de economía, se dice que el capital se invierte, porque toma un camino inverso al de cualquier mercancía:
      Mientras que la mayoría de la gente vende algo para tener dinero y luego, con eso, comprar otra cosa; quien invierte lleva dinero al molino del mercado, compra cosas, las hace producir y luego regresa a venderlas para sacar más dinero. En fórmulas, se dice que el común de la gente hacemos así: MDM —mercancíadineromercancía— y los hombres de negocios al revés: DMD —dineromercancíadinero.
      En seguida, se paga para que se diga que los empresarios son bien chidos, porque se abstienen de gastar y darse la buena vida, con tal de invertir y producir bienes o servicios que nosotros, conchudotes como somos, vamos a disfrutar por una corta.
      Pero ¿y en este caso, en el de los camiones?, ¿qué no deberían de meterle lana de la que han acumulado, modernizarse y luego, cuando ya fueran unos camionazos de aquellas, subirnos la tarifa? Pos no.
      En realidad ahora los inversionistas somos nosotros; por cada vez que abordamos un camión, dejamos un peso con cincuenta centavos que no tenemos, como ahorro, como fondo de modernización, en la esperanza que los buenos concesionarios finalmente los usen para mejorar el servicio.
      La única diferencia es que cuando esto suceda, nadie nos va a agradecer, ni nos va a entregar la ganancia que según esto corresponde a todo emprendedor que renuncie al gozo inmediato que da el gasto…
      En otras palabras que usted, yo, nosotros, las y los de abajo; quienes apenas tenemos para malmantenernos, estamos financiando a Doroteo Zapata, a Carlos Carrera Robles y al resto de empresarios del transporte. Claro que no lo queremos hacer. Por eso Sergio Granados y Reyes Baeza tienen que obligarnos. Y si protestamos, pues simplemente ni nos oyen.
      En fin. Durante quince semanas algunos echamos la casa por la ventana, en tiempo, en horas de trabajo, en papel y materiales para disfrazarnos. Eso desgasta, ni qué dudarlo, pero políticamente fue una inversión. Se dice que en enero vendrá otro aumento. No lo dudamos.
      Nuestra esperanza es que para entonces nos tomen como referente y digan, hubo unos necios que con camisetas moradas o de otras, protestaron la vez pasada, ahora que salgan, me les uniré y ese uno cincuenta que le doy a los urbanos, mejor lo aportaré a la caja común y con esos recursos haremos una protesta más grande, que juntándola con las otras que pululan en la ciudad, puede ser que tumben al gobierno actual que sólo protege a los de arriba.
      Por lo pronto nosotros seguiremos agarrando sangrita y le vamos a volver a salir, que nadie lo dude
S


Jueves 3 de diciembre de 2009
¿Es contra el gobierno?

Luis K'Fong


Ya cumplimos 17 semanas, casi cuatro meses que vamos a ajustar el próximo diez de diciembre. Jueves con jueves, unas veces más, otras menos, salimos a la plaza Hidalgo, frente al palacio a gritar que no, que no estamos de acuerdo en pagar seis pesos como tarifa del transporte urbano. Que con trabajos podríamos entregar los tres sesenta que, según nuestras cuentas, nos permitiría dedicar el resto de nuestro diminuto salario mínimo a la comida, el vestido y la vivienda, porque de educación y diversión —como dice la constitución— mejor olvidarnos.
      Llegamos a las nueve y cuando comenzaba a pensar que debí haber traído más abrigo, porque el frijol estaba cortante, se dio la voz de arranque. Pusimos la manta, sacamos el megáfono y ahora nuestra revista, la 113-12 que, mientras se gritaban nuestras consignas, se sostenían los carteles con ese orgullo del que no raja, comenzamos a ofrecerla a los transeúntes.
      Cada vez es distinto. Ahora lo que distinguió la jornada fue la participación de los muy jóvenes:
      Martha Rivera, la de la foto, dio su primera conferencia de prensa, ante las cámaras de televisión y las grabadoras de los periodistas que la requirieron. Luego, ingresó al palacio y en el árbol de navidad que tienen ahí en el patio, colgó su petición a Santa: “6.00 no, 3.60 sí, transporte barato a la población”.
      Otros niños y jóvenes tuvieron que exponerse a nuestro discurso, los trajeron de sus escuelas para que también peticionaran y se fueran acostumbrando a que las autoridades que vengan cuando ellos sean ciudadanos no los oirán, pero siempre estará San Nicolás para absorber la situación, el impacto y la frustración… si no, pues ahí está enseguidita la pista de hielo.
      Ah, pero de entre ellos se desprendió una bachillera. Llegó y nos dijo:
      —¿Esto es en contra del gobierno?
      —Simón, porque se coaligó con los camioneros y nos subió el pasaje…
      —Entonces yo quiero participar. ¿Me pasan una cartulina?
      —¡Claro! Y también traemos esta revista para que te vayas dando color.
      Ahí estuvo, hasta pasadas las once, coreando las consignas, enfrentando las cámaras y las grabadoras.
      En uno de mis turnos al megáfono, cayó un exbracero. Me ponía frente a los ojos un volante que quiere explicar su tragedia: los robaron, los obligaron a ahorrar diversas cantidades mientras trabajaron en el otro lado, luego, cuando llegó el tiempo de devolver ese dinero fruto del trabajo, se los hicieron de humo.
      —Dígales, tire el grito —me decía mientras yo intentaba interpretar las cifras de su pequeño comunicado.
      —Sí, ¿cómo no?, nomás déjeme entender primero.
      —Es más, mientras usted les dice, yo agarro uno de sus cartelones ¿sale?
      —¡Sale!
      Casi al final, vimos venir desde el palacio otro grupito de muchachas, habían entrado no sé a qué a la cueva de los de arriba. Venían coreando nuestra consigna: “¡Seis pesos no. Tres sesenta sí!”, apretaban el puño y lo agitaban, como saludándonos.
      Se acoplaron, también tomaron un rato carteles, pero luego quisieron meterle originalidad y solicitaron:
      —¿Nos prestan cartulinas? Vamos a la parada de la Once a mostrárselos a los que toman camión. Ellos deberían estar aquí.
      Así lo hicieron, a los pocos minutos volvieron, se tomaron fotos, la prensa los registró y, como en las mil y una noches, de las nueve de la mañana a las once pasadas, se cumplieron las dos horas semanales que dedicamos a la protesta contra el robo en despoblado que significa que nos obliguen a entregar el cuarenta por ciento de nuestro salario a los camioneros
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En el Pueblo Lleva Fedeco 4 meses manifestándose


Martes 22 de septiembre de 2009
Gadis, una cadena comercial explotadora

Vera de Veras


“Un año al paro y como ese hay bastantes ejemplos […] estos son derechos que estamos perdiendo y si seguimos insolidarizándonos con nuestros compañeros, con nuestra misma clase, vamos a seguir perdiéndolos”.
      Esta fue una de las consignas que se escucharon por megáfono ayer sábado 5 de septiembre en las puertas de la cadena comercial Gadis, para manifestar el abuso que la empresa ha cometido en perjuicio de Lorena, una de sus trabajadoras, quien injustamente fue despedida.
      El motivo del despido ha sido la permanencia de la empleada por un período de tiempo suficientemente prolongado que le otorgaría el derecho de obtener beneficios de antigüedad para la seguridad social y para el ingreso salarial. Gadis pretende contratar emplead@s por cortos ciclos laborales, a fin de reducir estos derechos y mantener a los trabajadores en una situación de vulnerabilidad frente al despido, e inmers@s en la inestabilidad respecto a sus derechos de seguridad social.
      Las Empresas de Trabajo Temporal —ETT´s— sostienen una política capitalista basada en la progresiva reducción del tiempo laboral, a fin de evitar los pagos y prestaciones correspondientes por ley. Esto es posible debido a la sobredemanda de trabajo, frente a la raquítica oferta de empleo en la que se encuentra España. Por lo tanto, el despido de una trabajadora no implica mayor pérdida, que lanzar una nueva convocatoria para ocupar su puesto, ya que puede ser sustituida fácilmente por alguna otra o algún otro dentro de una larga lista de desempleados que están esperando ser llamados a trabajar. La empresa en última instancia prefiere lanzar la convocatoria y contratar a alguien más, que tener pérdidas económicas al otorgarle a sus trabajadores los derechos de antigüedad correspondientes.
      Está claro que dentro del sistema explotador, los individuos sólo somos engranajes de una maquinaria productora de plusvalor. A la cadena comercial no le importa el futuro de la trabajadora, ni de ningun@ de sus emplead@s, mientras pueda sustraer el mayor número de ganancias económicas.
      La concentración se llevó a cabo con la repartición de volantes a los transeúntes, con la invitación expresa a no comprar en ese negocio —boicot— y con la denuncia pública del injusto despido de u na trabajadora. Este acto se realizó simultá neamente en todas las sucursales de la misma empresa, por integrantes y simpa tizantes de la Confederación Nacional de Trabajadores. Si bien es cierto que el boicot por sí mismo no resuelve de manera inmediata la situación de despido, es en cambio un acto de resistencia frente a la empresa, con el afán de manifestar, que si ha despedido a Lorena por ahorrarse unos euros, su despido no quedará sin pérdidas económicas para el negocio.
      Es una tendencia actual la reducción de derechos en detrimento de los trabajadores a nivel mundial. Y es así precisamente porque el capitalismo es insostenible sin la explotación, es decir: sin el robo de las horas de trabajo, salario, y prestaciones de los trabajadores. El abaratamiento de las mercancías es posible gracias a la retribución de unos salarios precarios a los trabajadores y no como pudiera pensarse a la pérdida de ganancias del capitalista.
      Esa es la política empresarial: abaratar los costos de producción y aumentar las ganancias.
S
      *Nuestra camarada estudia en Salamanca, España, pero no pierde el tiempo, mientras se prepara, nos reporta esta lucha.


Jueves 17 de septiembre de 2009
¡Dígales!

Luis K'Fong


Se supone que una de las funciones del secretario de gobernación es el de enterarse de qué piensa, siente y exige la gente, la ciudadanía —como le dicen otros—, o el pueblo y la perrada, como cariñosamente queremos autodenominarnos: las y los de abajo.
      Pero eso nomás se supone, porque ni por él, ni por interpósita oreja, se entera. Si así fuera, sabría que quienes decidieron a nombre de la “sociedad civil” que le dice él, el aumento de las tarifas de los camiones urbanos a seis pesos, evidentemente no representan a todos los ciudadanos. Y que especialmente no cuentan con la confianza de quienes tienen que pagar los seis pesos, o sea los usuarios.
      Porque, mire usted: el jueves pasado, el 10 de septiembre, salieron brigadas de nuestro movimiento y le pidieron a la gente su opinión y firma. ¡Cuatro mil quinientos!, accedieron gustosos a respaldarnos.
      Como sabemos que ninguno de los funcionarios tiene tanto apoyo en estos aciagos días en que el gobierno sirve absolutamente para nada, hoy, jueves 17, decidimos ir a callar al vocero del gobierno de Reyes Baeza, exigiéndole que saliera a contar las firmas que en cientos de hojas le llevamos justo ahí, a la entrada de su cubil, al palacio de gobierno. A ver si les daba algo de pena, viendo cuántos reconocían que nuestra demanda es correcta y atinada, no incoherente, como hace días nos insultó.
      Reyes el muy católico no salió. O mejor dicho, había salido antes, pero al Vaticano —nos dijeron—. Obviamente se fue en avión que no le ha de haber costado tres sesenta, ni siquiera seis pesos.
      El encargado del despacho, tampoco atoró el asunto. Se limitó a declarar tonterías a un diario digital que quiso oírlo, algo así como ahora tendríamos que validar las firmas. Ya se imagina el ingenuo que vamos a ir a pagar un notario público o a hacer el ridículo a algún tribunal que sabemos que está a favor de los de arriba.
      Ah, pero nos oyeron. No ellos que de seguro hicieron de tripas corazón y guardaron absoluto silencio culpable. Pero ¿qué tal la gente? Ésa nos oyó. Y no sólo eso, sino que como pudo, nos apoyó. Unos pedían hojas para firmar, y algunos hasta para llevar. Otros hacían señas, subían el pulgar. A gritos nos brindaban su anuencia y hasta sugerencias recibíamos: “¿por qué no organizan otra en la tarde, para poder venir a apoyarnos?”
      Baeza se la perdió y sus lugartenientes también. Porque la gente tiene mucho qué decir. Como yo traía el megáfono —Ah, si en 2007 se hubiera cumplido el acuerdo, y de lo que se juntó de los amparos de los profes se hubiera comprado un aparato de sonido…—, venían y me decían:
      —Diga que Baeza le pregunte al papa si ya quitaron el mandamiento ése de no robar.
      —Diga que no salen a contar las firmas porque no saben; que sólo cuentan hasta el diez y con trabajos.
      —Dígales que si cuánto costó el pasaje del gobernador hasta Europa, que con eso modernicen el transporte urbano.
      —Dígales que nos regresen la manta que se robaron.
      —Diga que el caos vial no lo hacemos nosotros, sino los tránsitos que están desviando los camiones por miedo.
      Y yo, pos agarraba y les decía. Pues, ¿cómo no?, si estoy de acuerdo con ellos, si siento el mismo coraje, si estoy convencido de que el aumento fue un acto de expropiación para acumular el capital de unos cuantos.
      Bueno, hasta uno de vialidad se acercó y le pidió a una compañera: “dígale que diga que no somos nosotros, sino el departamento de transportes el que los está desviando…”
      Pero como no sabemos mucho de burocracia, aclaramos. Pero remachamos con que en todo caso eran Reyes Baeza y Granados los responsables de todo.
      Al terminar quedamos citados. El próximo jueves, el 24 de septiembre, vamos a volver, ya se nos ocurrirá con qué, pero no se la van a acabar, hasta que bajen la tarifa a 3.60
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Lunes 14 de septiembre de 2009
Del campo vinieron más

Luis K'Fong


Chihuahua, 14 de septiembre de 2009.- comenzaron a llegar justo a la hora de la cita, las diez de la mañana. Los distinguimos por su uniforme, el sombrero o la cachucha de beisbol. Son campesinos de Nuevo Namiquipa, Benito Juárez, ejido Galeana y otros rumbos de nuestro sufrido estado.
      Al principio no sabíamos bien a bien cuáles serían sus demandas esta vez. Pero teníamos muy fresco en la memoria el enfrentamiento que protagonizaron los hombres y las mujeres del campo en el noroeste, con la PFP, los ministeriales federales y locales, además de agentes de todas las corporaciones que hoy en día pululan por estos lares, y amén del ejército nacional que, como figura de intimidación, les guardó las espaldas a los represores, con las armas —largas y cortas— amartilladas a unos metros de la trifulca.
      El motivo, la disputa por el fluido eléctrico que alimenta los pozos, que a su vez avivan las tierras y éstas últimas intentan hacer lo mismo con nosotros, los habitantes de las grandes ciudades. Sólo que, malagradecimos como somos, no agarramos nada o muy poco, alegando que los salarios ni para eso nos alcanzan.
      En fin que esto al gobierno —como a todos los gobiernos pero especialmente a los panistas— le vale. Para ellos es un asunto mercantil, yo te surto de electricidad, tú me pagas. A lo más, un rollo penal de robo. La ceguera total, la incapacidad para siquiera vislumbrar el fondo social. “Van y me le cortan”. Y en eso estaban, sacando los postes de la luz, cuando llegó el pueblo —nos cuentan los mismos campesinos— y se arma la de dios es padre; por poco y aquello se sale de control y hay peores consecuencias. Afortunadamente gana la cordura y el asunto se encausa por la vía política y aquí los tenemos, acumulándose a la sombra de las estatuas de los héroes que nos dieron patria y que mañana van a ser vitoreados como los primeros levantados y degollados del nuevo país que nacía hace 199 años.
      Luego hay voces. Llamadero por los celulares… Por la Aldama, la mera calle del palacio de gobierno, llegan tractores, trocas con leyendas pintadas en los vidrios con pintura de zapatos, como si fueran camiones urbanos de tarifa corregida. Más atrás, remolques con semovientes, o sea vacas lecheras que atónitas nos espían con sus grandes lámparas por el entramado de la reja que las contiene.
      Nos llaman al centro de la plaza. Desde la banqueta que adorna al altar de la patria, hablan los dirigentes. Precisan que en un resumen muy apretado, son tres sus demandas:
      Seguridad, el operativo conjunto es inexistente en el campo, o sólo sirve para extorsionarlos y hostigarlos; retenes innecesarios, exigencias de documentación ridículas, como el permiso para trasladar líquidos inflamables como prerrequisito para llevar los cincuenta litros de diesel que requieren sus tractores por semana.
      Precio para la leche. El estado lo establece a través de Liconsa, dice el dirigente del Barzón de Delicias, lo fija bajo, sin tomar en cuenta los costos, en un afán de adornarse ante los consumidores, pero hace caravana con sombrero ajeno, porque lo que logra es descapitalizar a los productores. Si quiere barato, dicen, que subsidie, que absorba la diferencia.
      Y tercero, precios adecuados para el resto de sus productos, el maíz, la manzana, la cebolla, dicen, se queda en la tierra o en el árbol. No es que no haya quienes los necesitemos, sino que no hay quienes los paguemos. Es la crisis, pegándole ahora al campo.
      Van a esperar a que la procuradora salga o mande a alguien a garantizarles algo… Pero no lo hace. Así que la caravana de tractores, trocas, vacas y gente de sombrero sale con rumbo al palacio legislativo.

Nosotros aquí nos cortamos. Vamos felices porque otro contingente se ha echado a la calle, como los braceros, como las mujeres, como los usuarios del transporte, como los que no keremos guerra. Abordamos nuestro auto en la calle Libertad, entre el palacio estatal y el que antes era federal, donde lo dejamos. Pero batallamos para salir: el breve espacio ha sido ocupado por un despliegue inusitado de efectivos armados de dos colores, negro como el cañón de las armas —largas y cortas—, verde como el color del cáñamo, la cannabis, supuestamente combatida. Y es que el gobernador ha decidido que se jueguen los recursos del gobierno en la bolsa de valores, ha invitado a sus amigos, al alcalde y otros tantos y a ellos, a ellos sí, debe garantizárseles la seguridad que ni usted ni yo tenemos… y en uno de sus discursos, seguramente dirá: “pues si tienen hambre, que coman pastelillos” S


Sábado 12 de septiembre de 2009
Arturo Chávez Chávez, ¿los coyotes investigando a los coyotes?

La Redacción


Sobre los incontables clavos —cada uno simboliza la muerte inexplicada de una joven mujer de las nuestras— del monumento más visitado de la ciudad, el que las Mujeres de Negro erigieron en la plaza Hidalgo de la capital del estado, hoy sábado se colocó una manta rosa y negro, dirigida a las y los senadores.
      La firman Justicia para Nuestras Hijas y las Mujeres de Negro. Solicitan que en la hoja de vida del abogado propuesto por Felipe Calderón para procurador general de la república, Arturo Chávez Chávez, se agregue que este personaje negligió criminalmente entre abril de 1996 y octubre de 1998, cuando era procurador general de justicia del estado, en el gobierno de Francisco Barrio. Le correspondía investigar los asesinatos de mujeres que, en aquel entonces, nos hicieron famosos a lo Eróstrato* en todo el mundo.
      No investigó los crímenes. Encubrió hechos importantes. Perdió expedientes. Fabricó culpables —chivos expiatorios—, insultó y calumnió a las víctimas, tratando de hacerlas culpables de su tragedia —decía que por su vestimenta y costumbres habían atraído el ataque—. Y hasta dio por resuelto un caso en el que la supuestamente occisa se presentó luego a aclarar que todavía no había muerta y, por tanto, aquellos no podían ser sus asesinos.
      Finalmente se ganó una recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, la 44/1998 en la que se aconseja al entonces gobernador que investigue a su procurador conforme a la legislación del estado.
      Para coronar su encargo, el 22 de mayo de 1997, en complicidad con el titular del ejecutivo, ordenaron el desalojo violento de los indígenas Rarámuri y O’Odame que protestaban en la avenida Universidad de la capital.
      Los medios de aquel tiempo hicieron circular esta barbaridad por todo el mundo.
      En el acto de colocación de la manta, hablaron varias de las compañeras y prometieron que se opondrán a que el senado ratifique el nombramiento propuesto por Felipe el breve.
      Integrantes de la Liga Socialista Revolucionaria, La gota, el Gobierno Legítimo, el Barzón, el Frente Democrático Campesino y por supuesto Mujeres de Negro y Justicia para Nuestras Hijas, estuvimos presentes.
      Independientemente de cualquier otra consideración, el hecho de que en estos tiempos de terror ejercido por el poder haya mujeres que se opongan a lo que seguramente es una nueva agresión a su género, las enaltece. Ya por ello han ganado un reconocimiento de las y los de abajo, quienes debemos seguir este ejemplo: los vamos a parar echándonos a la calle. El conciliábulo no es nuestra arma, la demostración pública nos distingue.

*El siniestro personaje que quemó el templo de Artemisa, sólo para hacerse famoso, en 356 a. de C. S


Viernes 1° de mayo de 2009
Volvimos a salir

Luis K'Fong


El miércoles 29 de abril, arrancó nuestra campaña por la anulación del voto con la leyenda No Keremos Guerra.
      En Chihuahua, como en otras partes del país, corren tiempos difíciles: las matanzas entre narcos —según la versión oficial—; entre paladines extralegales, que están limpiando de supuesta escoria al estado, y la escoria que muy pocas veces alcanza a responder el fuego que le echan encima; o bien entre las policías, el ejército, los agentes del Ministerio Público, la procuradora, el gobernador, los comisionados de esto y aquello contra los delincuentes —aunque justo es decirlo todas estas instituciones llevan muy poquitos puntos, a no ser que contemos cuando detienen presuntos, los torturan y tienen que ir a arrancárselos de las garras las familias y las ongs, como sucede cotidianamente en Juárez…
      Y no crea usted que la racha ha menguado. Sigue y a veces parece que creciendo exponencialmente, no como la influenza que ahí la lleva, pian pianito. Pero claro, no se nota, porque la telera, los periódicos, las listamails, las páginas electrónicas ahorita están ocupadísimas con los tapabocas, las clases suspendidas y uno que otro lavándose las manos.
      Pero ni modo. Nosotros habíamos planeado salir el Primero de Mayo, en el desfile a invitar a nuestros hermanos de clase a anular el voto, a exigir que esta guerra ajena pare ya; a gritarle al estado —al federal y al local— que estamos hartos de que se maten frente a nuestras casas, cerca de las escuelas a donde iban nuestros hijos, antes de que las cerraran; que no tenemos absolutamente nada que ver con esa contienda, cualesquiera que sean los bandos en pugna.
      Decíamos que las y los trabajadores compartirían con nosotros la exigencia, bueno, los poquitos que quedan, porque con esto de la crisis a muchos ya los mandaron a la casa, corridos y sin aceite.
      Pero ¡ándele!, que también nos suspenden el desfile.
      Estrategas, como somos, viramos: antes de que todo mundo siga el consejo del presidente y se vaya a la casa a nomás contagiar a los suyos; antes de que el resto se vaya de vacaciones aprovechando el puente, el río y la vereda que se estremece al ritmo de las caderas, salgamos al crucero de siempre, al de Américas y Vallarta, al que está frente a la clínica del ISSSTE y distribuyamos nuestro llamado a los automovilistas y transeúntes.
      Nos fue bien. Mejor dicho, nos fue muy bien. No recuerdo a nadie que no haya intentado cuando menos leer nuestro mensaje o escucharlo por el altavoz que otra vez volvió a sonar, como en los mejores tiempos. Entre nuestros volantes y los que llevó la compañera del Frente Nacional Contra la Represión que nos acompañó, repartimos en hora y media más de mil.
      Señales de ¡vientos! —la que se hace levantando el pulgar—, o de “estamos de acuerdo, eso, eso, eso…” —que se hace con el índice, flexionándolo repetidamente— y otras más comprometidas como mostrar el puño, las volvimos a ver.
      ¿Que si hubo respuestas negativas? Sólo me constan dos: un enajenado —literalmente, al juzgar por el cuidado y acomodo casi nulo de la ropa— que llegó a gritarnos que si defendíamos narcos, al rato iban a envenenar a nuestros hijos…
      El otro fue uno que arrojó los volantes con coraje, intentando hacer blanco en las activistas.
      Al primero no le respondimos, sería abusón, él ni megáfono traía. Y el segundo nos sorprendió y además tiene pésima puntería, por lo que deduzco que no era sicario ni nada de eso, porque ésos pocas veces fallan.
      Pero entre ambos me convencieron de una realidad tremenda: los hay que estén de acuerdo con la guerra, son pocos y mal armados —ideológicamente, por supuesto—, pero va a ser preciso combatirlos. Si no fuera porque el espacio se me está acabando, aquí les tiraría dos que tres reflexiones. Ya lo haré mañana, en otra columna, la del Alacrane.
      Por lo pronto quedémonos con que la campaña No Keremos Guerra que sostendremos La gota, Doble Resistencia y la Liga Revolucionaria Socialista, ya arrancó y con éxito.
      Y que la próxima brigada será a la misma hora, en el mismo crucero, pero el lunes cuatro, si es que todavía existe la sociedad en su conjunto S


Sábado 13 de diciembre de 2008
14 días en campaña

Luis K'Fong


Éste es el segundo sábado que le salimos a los cruceros de la ciudad para ofrecer nuestro engomado a los automovilistas de la ciudad. Hoy cumplimos catorce días en campaña, ofreciendo calcas a los automovilistas de ésta y otras ciudades del estado.
      La acogida que le han dado a la propaganda nuestros conciudadanos es asombrosa. No sólo nos aceptan, sino que nos piden más ejemplares para repartir en sus ámbitos respectivos.
      No podía ser de otra manera. No necesitamos placas nuevas ni tenencia, si el gobierno las requiere, que las regale. Este solo razonamiento debiera ser suficiente para el rechazo generalizado al intento gubernamental de imponer dos contribuciones injustas y, quién sabe, hasta ilegales.
      Pero hay más. Esta agresión al patrimonio de miles de chihuahuenses se da precisamente en medio de la crisis que dicen será la más grande y profunda de toda la historia capitalista.
      Chihuahua, como ya habíamos denunciado varias veces antes, fue y es un laboratorio del neoliberalismo, aquí se instalaron en los sesentas las maquilas; aquí se ensayó contratar mano de obra libre, sin el estorbo de los sindicatos; en esta provincia —o parte norteña del interior— sucedieron los primeros feminicidios que ahora son vergonzoso patrimonio de todo el territorio de la república.
      Y aquí comenzaron a verse los primeros signos de descomposición social que ahora está siendo coronada por la matanza de miles de personas que no sabemos si realmente son bandidos o simplemente frutos de la época... al final, somos los pioneros en el fenómeno más sangriento y cruel, incluso peor que la masacre que están perpetrando los gatilleros: el desempleo.
      Porque un hombre —o una mujer, a no dudarlo— es lo que hace, lo que aporta a sus congéneres, aquello para lo que sirve socialmente. Si lo desocupas, lo insultas; le dices que, por lo pronto no es nadie, no se requiere y puede quedar en el arroyo de la calle sin que a nadie le importe.
      Ahora exíjanle que aporte a las arcas del erario entre cuatrocientos y tres mil pesos exactamente a cambio de nada... No se necesita ser ni comunista, ni anarquista, para negarse rotundamente, para mandarlos mucho a... Y si no se rebelan, es porque no hay quien encabece y garantice que la rebelión llegará a buen puerto.
      Pero si alguien les ofrece una manera, por modesta y tímida que sea, de protestar, de manifestar su coraje y rechazo ya no a la codicia de nuestros políticos burgueses profesionales, sino simplemente a su insensibilidad; entonces lo aceptan.
      Fijar un engomado en la defensa o en el vidrio no es, desde luego, la revolución. Pero fue una excelente iniciativa de nuestras camaradas de Doble Resistencia, excelente porque nos dice que sus propuestas son extraídas del sentir de la ciudadanía que cotidianamente consultan; excelente, porque el grado de la protesta es adecuado al ánimo y disposición que ven y comparten con la gente con la que interactúan políticamente.
      Sabemos que hay otras iniciativas: la de Víctor Quintana que está llamando a una caravana de autos para el 16 de diciembre, y otras que están sacando engomados que cubrirán las placas...
      Nuestro saludo, en primer lugar a tales iniciativas. En algunas participaremos convocados, las otras las apoyaremos en la medida de nuestras posibilidades. Pero en segundo —aunque no por ello menos importante—, nuestro llamado a intentar coordinar esfuerzos; desde aquí nuestra convocatoria para que tratemos de golpear juntos y, consecuentemente, con mayor contundencia.
      En espera de respuesta... S


Viernes 29 de noviembre de 2008
Fuera ejército de Tiripetío

Doble Resistencia

Hoy, 28 de noviembre de 2008, a cien días del acuerdo nacional para la seguridad y el mero día del llamado “toque de queda civil”, en el estado de Michoacán las cosas siguen su marcha:
      Los agentes policíacos de esa entidad —gobernada por un supuesto partido democrático— embistieron contra los alumnos de la Normal Rural Vasco de Quiroga, la de Tiripetío. Les “capturaron” 133 compañeros locales y 140 solidarios de otras normales, entre ellos alumnas de la Normal Rural de Saucillo —como si se tratara de prisioneros de guerra—, hay lesionados y muchos padres asustados.
      Y según nos informan compañeras de la Normal Ricardo Flores Magón, la escuela en Tiri está rodeada por efectivos del ejército nacional, dentro permanecen muchas y muchos estudiantes golpeados que ni siquiera pueden ser atendidos médicamente.
      Quienes agrupamos en Doble Resistencia protestamos enérgicamente.
      Nada, ninguna circunstancia, ningún hecho o acto en el que hayan estado involucrados los muchachos justifica la saña con que fueron reprimidos. El dicho del reportaje de La Jornada da cuenta de la injusticia: mientras que del lado del estudiantado había palos, piedras y bombas molotov, del otro, armas largas, cortas, gases lacrimógenos y toda la impedimenta propia de un ejército de ocupación.
      Es curioso, las fuerzas públicas son incapaces de detener un solo narco de Juárez, pero “combatiendo” jóvenes estudiantes sí son muy eficientes.
      Exigimos la inmediata libertad de los detenidos, la atención de los heridos, el levantamiento del sitio a la normal y el castigo de quienes cometieron desde el poder estos excesos, sean del partido que sean.
     
      “Con lucha y conciencia, así se va formando la Doble Resistencia” S


Viernes 23 de febrero de 2007
Alto al alza en alimentos

Gerónimo Ontiveros Juárez


Nuestro camarada Gerónimo Ontiveros en su intervención con motivo del séptimo aniversario de La gota (Foto: Iván Tarín)

Alrededor de doscientas personas entre niñ@s, mujeres, jóvenes, estudiantes, trabajador@s, maestr@s y adult@s mayores, se presentaron al mitin convocado por, SNTSS, CNTE, UNT, SNET, STNMP, FD, BARZON, FEDECO, FAT, LUS, CND, entre otros.
    El mitin se realizó en la plaza de armas a las cinco de la tarde encabezada siempre por una gran manta color naranja en la que se podía leer uno de los lemas de la convocatoria nacional: “Alto a la escalada de precios en la canasta básica que deterioran aún más el devaluado poder adquisitivo de la clase obrera”. Se exigía revisar el tratado de libre comercio, el incremento al salario y la necesidad de tener empleo, que ya es una demanda generalizada.
    Mientras se coreaban las consignas y el repudio a la política neoliberal se tomaba la calle independencia y se informaba del motivo de la protesta a los transeúntes y conductores de los coches, quienes se mostraban ávidos de información ante esta aparición tan esperada. Se animaba a la participación activa desde la tribuna anunciando que en la ciudad de México millón y medio de trabajadores se manifestaban simultáneamente.
    Mientras en la plaza Ni una Más se concentraba otro contingente de trabajadoræs que vendría a apoyar el plantón y otro más en la glorieta a Pancho Villa. Comenzaba a arreciar el frío, pero para las 5:21, vimos el contingente que avanzaba por la calle Victoria que al unísono coreaba: “Únete, únete, únete”, “Gobierno escucha estamos en la lucha”, para llegar a concentrarse 450 personas. Trabajadores de Telmex con sus uniformes azul marino y trabajadoras al frente en un acto colosal, pues después de una larga jornada laboral y sin haber probado alimento alguno se lanzaban a luchar.
    Varios representantes de los sindicatos independientes y las organizaciones sociales tomarían la palabra:
    Olivas Rivera: “Estamos reunidos cientos de manifestantes en contra del aumento a la canasta básica, el maíz y por ende a la tortilla. Nos hemos concentrado para ir viendo la construcción de un país nuevo con oportunidades y desarrollo para todos y todas, queremos sentarnos con las cúpulas políticas a dialogar un nuevo pacto social en pro de la salud y la alimentación. ¡El pueblo está presente en la lucha combatiente!”
    Lupita Cervantes: “Cuando el régimen de Fox dijo que no intervendría en el problema de Oaxaca nos dimos cuenta que a los pocos días estaba la PFP ocupando la ciudad y reprimiendo al pueblo. FECAL en el Foro de Davos, Suiza, desprecia la política de Venezuela, Cuba y Bolivia, eso indica que está dispuesto a vender nuestra patria. Se muestra una incapacidad perversa en la reducción al presupuesto destinado a la educación, la alimentación y por el contrario un aumento al presupuesto del ejército mexicano y a la PFP. Nuestra lucha principal es pues por la soberanía alimentaria y mejora al campo y a la ciudad, por una educación laica y gratuita.
    “¡Todo el poder al pueblo!, ¡todo el poder a los sindicatos!, ¡todo el poder a los que menos tienen!”
    Víctor Medina: “Hemos perdido 180,000 empleos, andamos en los incrementos al gas, al azúcar ¿Cómo vamos a vivir mejor? ¿Cuál resolución se ha tomado ante las acusaciones al gobernador de Oaxaca? ¿Qué resolución se ha tomado ante las acusaciones a los hijos de Martha Sahagún?”
    Luís K’Fong: “hace 15 días Teresa Ortuño dijo: ‘el aumento a la tortilla no repercute principalmente en las clases sociales más bajas, ya que existen varios programas sociales dirigidos a apoyar a los sectores populares, sino más bien a los estratos ubicados en la clase media baja’. Que para eso esta SEDESOL’ ¿Qué significa? Que los trabajadores son clase media, en México, pero la clase media no existe, de hecho la clase media no existe en ningún lado. Solo hay Trabajadores y patrones, el salario no es el montón de billetes que recibimos cada quince días, es el cúmulo de bienes y servicios que recibirán los y las trabajadoras por un lapso de tiempo laborado. El estado mexicano decidió bajar el salario aumentando la tortilla, lo que sufrimos es un asalto en despoblado, una metida directa de mano a nuestro bolsillo. ¿A dónde va ese peso o dos? Va a las manos de los de arriba, de los masecos, de los especuladores. Es un financiamiento a costa de las masas trabajadoras, es una explotación asalariada, es una manipulación del salario.
    “La única manera de recuperar lo robado es con el aumento al salario, somos trabajadores movilicémonos, llamemos a la huelga general. Ésta es una clara manifestación de que el proletariado chihuahuense no se ha quedado atrás. Ahora nos toca arrastrar a las maquiladoras, a los desempleados, a las amas de casa. Una última pregunta ¿Tienen frío? Pues hay malas noticias, hoy subió el precio del gas”.
    “¡Por la huelga general!, ¡por la independencia política!”.
    Un representante de la UNT: “50 organizaciones de trabajadores han tomado la calle, la calle no nos la pueden quitar, manifestemos nuestra inconformidad en la calle en contra de la privatización, nos oponemos a cualquier represión como la que sufrieron los y las compañeras de Atenco y Oaxaca.
    Rosalío Morales: “en contra de la política económica del régimen, Chihuahua no podía ser la excepción, vivimos en un país fracturado donde los grandes oligarcas especulan con la economía y donde millones de compatriotas son puestos en las condiciones más sombrías de este mundo, 28 millones de personas no sobran, 11 millones permanecen en la economía informal, 14 millones sin ingreso alguno, 3 millones han emigrado durante el régimen de Fox.
    “Nos colocamos en una situación más difícil, el salario aumentó en 1.90. Desde el periodo de Salinas el kilo de tortilla aumento en un 700%, en ese mismo año 1 Kilo de tortilla representaba el 1% del salario actualmente representa el 20. Eso no habla más que de un gobierno con una política de subordinación y entreguismo.
    “Compañeros: ¡por la lucha combativa y unidad de los olvidados! ¡En pie de lucha hasta la victoria siempre!, ¡ni un paso atrás! ¡Las políticas neoliberales no pasarán!”
    Cuauhtémoc Bueno, doctor del Seguro Social: “Pertenecemos a los sindicatos independientes no corporativos. Necesitamos impulsar reformas y cambios profundos en la economía política de nuestro país, también las reformas en lo electoral y lo social, la equidad, generar un nuevo pacto social democrático en contra de la carestía, revertir la inflación, combatir el desempleo. No caer en los llamados de los populacheros como son las instituciones del Seguro Social.
    “Frente a esta oleada ni un paso atrás, agrupémonos en sindicatos en la participación activa. ¡El pueblo unido jamás será vencido! ¡Respeto al contrato colectivo de trabajo!”
    Una de las calles y centros políticos más emblemáticos de Chihuahua tomada en una pequeña demostración de fuerza y determinación, arrebatada durante unos minutos a los especuladores de la leche y la tortilla que se han adueñado de la ciudad, pasando a pertenecer, por un rato, a l@s trabajadoræs, que permanecieron junt@s reclamando lo que es justo, pésele a quien le pese
    Este ha sido sólo el principio de una protesta generalizada en la última tarde fría de enero. Durante el verano se seguirá trabajando, en la que se reiniciarán las movilizaciones todavía con más fuerza y organización S


Viernes 23 de febrero de 2007
Resistencia, Libertad e Independencia

Kronos

EL COLECTIVO AUTÓNOMO LIBERTAD E INDEPENDENCIA (CALI), movimiento pacífico, cultural, artístico, artesanal y político que se instala en la calle Libertad e Independencia cada domingo, ha incluido dentro de sus demandas la devolución de sus mercancías confiscadas por el municipio y el respeto a sus derechos fundamentales y garantías individuales.
    El día 15 de diciembre del 2006 con el uso de la fuerza pública varios artesanos y activistas que trabajan en esta esquina fueron desalojados, despojados y detenidos violentamente, por lo que resolvieron promover un amparo ante la federación.
    El día 23, junto con el amparo otorgado por un juzgado federal dependiente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, son reprimidos nuevamente, decomisándoles un megáfono, revistas, libros, artesanías, camisetas, carteles, mochilas personales y medicinas.
    Los días 28 de enero y 4 de febrero con verdadera decisión y valor han retomado el rincón que han mantenido durante 7 años, con una gran manta negra en la que se puede leer una de las consignas principales: “Contra el abuso de autoridad”. Un joven envuelto en una de las mantas en la que lleva inscrito: “Espero que Juan Blanco no mande de nuevo a sus policías para reprimir a mis amigos del Cali”. En otra más: “No al abuso de autoridad de la presidencia municipal de Juan Blanco”. Con una estupenda y colorida exposición de 8 cuadros del artista Mario Arnal y un mensaje de protesta como la serie: “el abrazo”, una técnica en óleo/tela y con un mensaje: “el Cali exige la devolución inmediata de sus pertenencias no somos delincuentes”.
    Mientras la gente transita por la calle libertad se le invita a enterarse del motivo de la protesta, varias personas se acercan, escuchan, leen, proponen, opinan, sugieren, se solidariza, llevan volantes y cooperan con la difusión. En la mesa de información junto a una canasta y a la revista “anti K” inscrita en una cartulina se lee: “Agradecemos a la gente su apoyo económico y moral”.
    Diversos colectivos apoyaron y secundaron la manifestación haciendo acto de presencia durante los dos días en que fueron convocados.
    Darío, uno de los integrantes del colectivo comenta que “las hostilidades habían venido en aumento desde octubre, mientras Juan Blanco visitaba Shangai y la CaNa Co presionaba políticamente”.
    A pesar del acoso permanente de inspectores y policías municipales, estos colectivos en un acto de resistencia han recobrado por breves pero significativos momentos, el único lugar al que han sido condenados los pobres de la tierra, las calles S


Miércoles 27 de agosto de 2008
El ejército nos anda buscando

Carlos Yéffim Fong R.

Estimados compañer@s:
      Mi nombre es Carlos Yéffim Fong Ronquillo (Gero), soy miembro del Frente Nacional Contra la Represión, vivo en Cd. Juárez, Chihuahua. Actualmente nuestro estado se encuentra militarizado, supuestamente por una guerra contra el crimen, lo cierto es que ésta no se ha detenido, al contrario se ha multiplicado y varias personas señalan como otra causa al ejército, sospechosamente involucrado en varias masacres. Por ese motivo desde hace meses como FNCR hemos estado presentes en acciones, políticas, públicas y pacíficas para denunciar la militarización y exigir la salida del ejército del estado, culminando con la Marcha contra la militarización, la represión, por la paz y por el respeto a los derechos humanos, que se llevó a cabo el pasado sábado 23 de agosto. Por ese motivo durante los últimos días en calidad de comisionado de enlace del FNCR he estado presente en los medios electrónicos y escritos. Pues debo aclarar que mis actividades son públicas y apegadas a la ley.
      El día sábado 23 de agosto en la noche, ya casi en la madrugada del 24 cuando regresábamos de una reunión, después de participar en la Marcha, un comando fuertemente armado del ejército se encontraba resguardando la entrada de la colonia Acequias donde vivó en una casa rentada junto con mi hermano, mi mamá, un amigo y otro compañero, Julián Contreras que también participa en el FNCR y que al igual que yo ha estado activo en las protestas en los últimos días.
      No le dimos mucha importancia al hecho, pues sabido es que el ejército mantiene retenes por toda la ciudad. Pero el día 25 de agosto, casi en la madrugada del 26, otro comando con armas de alto poder, con un vehículo de guerra de esos llamados Hummer y una tanqueta, se pusieron exactamente enfrente de nuestro domicilio, ocupando la cuatro esquinas y el pequeño parque frente a la casa. Los soldados estuvieron aproximadamente 15 minutos y luego se retiraron sin hacer nada más. Hoy día 26 de agosto nuestro casero recibió una llamada supuestamente de gobernación, para interrogarlo acerca de si tenia conocimiento de algún grupo subversivo o armado que habitaba la casa o si sabía si había gente que se dedicara a la política.
      Es absurdo que Gobernación no sepa quiénes somos y a qué nos dedicamos, pues desde años han seguido nuestros pasos, además como ya dijimos nuestras actividades son públicas. Lo que está ocurriendo es un hecho de intimidación del ejército y el gobierno contra las organizaciones políticas que nos manifestamos contra su política de terror y hambre y se encuadra perfectamente en la política de represión contra los movimientos sociales.
      Las recientes declaraciones del gobernador del estado de Chihuahua, José Reyes Baeza Terrazas, en el marco del pacto por la seguridad firmado con el gobierno federal, que propone restringir las libertades civiles y la libertad de expresión, nos hablan claramente del clima represivo que aceleradamente se esta gestando en el país.
      Todo esto ocurre en ciudad Juárez en un momento muy delicado donde el ejército se ha visto involucrado en hechos violatorios a los derechos humanos como el pasado jueves 21 de agosto que volvieron a irrumpir en las casa del poblado de Guadalupe, Distrito Bravos, secuestrando gente, entre ellos a Miguel Ángel Reyes Salazar, hijo de la compañera de lucha Josefina Reyes, además están las masacres del centro de rehabilitación CIAD y la ocurrida en un conocido antro de la ciudad, el Bar Chamacos, donde los testigos aseguran que elementos del ejército estaban concientes de lo que ocurría y no intervinieron para detener a los comandos armados que disparaban, después de la masacre entró al lugar para esculcar a los presentes y robarlos como ya está ampliamente denunciado.
      Hago directamente responsables de cualquier cosa que pudiera pasarnos a mí, a mi familia o a mis compañer@s de lucha, a Felipe Calderón Hinojosa, jefe supremo de las fuerzas armadas, a José Reyes Baeza Terrazas, gobernador del estado de Chihuahua, cómplice de la militarización y a José Reyes Ferriz, presidente municipal de ciudad Juárez.
      Por todo lo anterior exijo:
      ¡Fuera el ejército de ciudad Juárez!
      ¡Alto a la represión y a la intimidación de las y los luchadores sociales! S


Miércoles 15 de julio de 2009
Enérgica protesta

Colectivo Político La gota/DobleResistencia

Nuestra más enérgica protesta por el desalojo violento de los manifestantes de la plaza Hidalgo de Chihuahua, Chih. —Frente División del Norte y sus aliados—. Y nuestra exigencia de que sean puestos en libertad los presos de esas agrupaciones. Cualquier injusticia que se cometa en cualquier parte del mundo y contra quien sea, nos compete. La policía resulta muy eficiente cuando de reprimir al pueblo se trata, pero es completamente inútil cuando se trata de combatir el horror de violencia absurda que vivimos en este estado S


Martes 19 de agosto de 2009
Ejemplos de valentía

Luis K'Fong

Dos hechos me han regresado la fe en la humanidad esta semana: la huelga de los trabajadores de la Volkswagen de Puebla y la retención de autobuses urbanos el jueves pasado, en la ciudad de Chihuahua, por las integrantes del Frente de Consumidores, FEDECO.
      Las menciono juntas, porque a pesar de todas las diferencias que se quieran y se puedan encontrar entre ambos hechos, son dos actos de valentía de mi clase, el proletariado nacional.
      A los trabajadores automotrices seguramente les han de haber advertido que estamos en crisis, que su movimiento puede terminar en un despido masivo, que son irresponsables porque —repite cada vez que puede la patronal— son privilegiados, tienen empleo y, aunque deteriorándose, todavía cuentan con un salario constante.
      Sin embargo, se lanzaron a la huelga. Y por ello, el resto de la clase tenemos que agradecerles infinitamente. Si no lo hubieran hecho —como no lo hemos hecho muchos de nosotros, aunque sintamos la explotación y el abuso en sus límites— provocarían la idea de que no se puede, que estamos condenados a la opresión: en el auge, porque hay que agradecer que nos empleen, en la crisis, porque hay que tener cuidado de que no nos desempleen.
      A los del FEDECO igualmente hay que reconocerles. Porque las circunstancias que vivimos en el país son tristes, pero más en esta apartada entidad. Los de arriba nos han arrinconado. Con la guerrita imbécil que se traen, nos han aterrorizado, tanto que si uno le propone a alguien que se organice para luchar, que salga a la calle, que actúe; inmediatamente le contesta que con el diablo suelto en las calles, casi casi es ponerse en el tocadero. Los más elaboradores nos dirán que qué le falta al estado para revirar, dejar de hacer blanco en supuestos narcotraficantes, narcomenudistas, narcoadictos y narcodesocupados, para dirigir las armas —las largas y las cortas— contra los activistas. No sólo hacia los que están exigiendo ahora el cese de las hostilidades, sino contra todo aquel que proteste por la explotación, el abuso y el atraco generalizado.
      Por eso, cuando las compañeras y compañeros del FEDECO salen con una demanda simple pero rotunda “que se vuelva a la tarifa de 3.50 y dejen de quitarnos la tercera parte del salario en el costo del transporte urbano”, es como un aliento que lo ayuda a uno a seguir. Si ellos pudieron enfrentar a la policía, si ellos pudieron aguantarse el miedo y movilizarse; nosotros, trabajadores de la maquila que estamos siendo corridos y sin aceite; nosotras maestras que no podemos completar la quincena y hace muy poco nos fueron expropiados los fondos de retiro; nosotros, rechazados del colegio de bachilleres, en fin, nosotros, oprimidos, también podemos luchar, movilizarnos y triunfar, precisamente ahora que ellos se muestran débiles por la crisis que provocaron.
      Cierto que falta que la movilización contra el aumento de las tarifas de los urbanos triunfe, pero eso va a pasar, nadie lo dude. Porque la demanda ha prendido en la opinión pública; porque otras organizaciones nos hemos sumado y fortaleceremos las acciones de los jueves, porque simplemente tienen razón las compañeras al protestar.
      Por lo pronto hay que enterarnos de qué van a hacer cada jueves e ir a integrarnos, a lo mejor es el principio de una bola de nieve que ya no puedan detener.
      Por esto y por mucho más el triunfo de la huelga automotriz y el de la campaña de los consumidores es el triunfo de todas y todos los de abajo. S


Jueves 27 de agosto de 2009
¡Sorpresa!

Luis K'Fong

La prensa dice que los sorprendimos. Incluso uno de los periódicos da cuenta de que en el palacio de gobierno —un edificio que está a medio kilómetro del lu-gar de los hechos— se atrincheraron los antimotines, porque nos esperaban por allá. Si es así, entonces hay que concluir que los servicios de inteligencia policiaca andan bastante mal. Aunque, bueno, a lo mejor se la están gastando toda en el operativo conjunto…
      La verdad es que todo mundo sabía qué íbamos a hacer, porque lo planeamos dos días antes en una asamblea pública: nos citamos a las nueve en la plaza de Armas; cuando fuéramos suficientes, pararíamos por un minuto o dos los camiones que circulan por la avenida Independencia, les corregiríamos la tarifa —ellos se aferran a que sea de seis pesos, nosotros a que nomás paguemos tres sesenta— con chinola, mientras alguien le explicaba al pasaje la acción y los dejaríamos continuar.
      Ah, pe-ro no contábamos con la paranoia del departamento de tránsi-to que primero suprimió la circulación cien metros antes de que llegaran a nosotros. Cuando fuimos a negociar con ellos o a adelantarnos, cerraron medio kilómetro más atrás. Y claro, sembraron el caos. Ahí andaban los agentes con sus chalecos fosforescentes, cometiendo actos que si hubieran sido de acti-vistas anarquistas o mínimamente socialistas radicales, hubie-ran sido condenados unánimemente por las buenas conciencias que escriben en los diarios digitales.
      Los movilizados, que como nos describe uno de esos diarios, éra-mos amas de casa, seres de la tercera edad y estudiantes, deci-dimos rápido y sencillo: vamos a otro crucero.
      Los volvimos a sorprender, no obstante las consignas que core-amos en el camino al nuevo punto de manifestación. Ahí tam-bién plakeamos algunos urbanos, nos dirigimos a los usuarios y cuando tránsito volvió a suspender la circulación por esa calle, a quienes se quedaron esperando en las paradas también les explicamos. Para eso, ya traíamos una nube de reporteros detrás y entre nosotros. Ya empicados, ¿qué creen? Los volvimos a sorprender, disciplinados como somos un contingente que todavía estaba cercano a las cien gentes tomó otro punto de la ciudad y los volvimos a plakear.
      Ahí le paramos —por hoy—, dijimos. Vamos a dar una conferencia de prensa para que las muchachas y los muchachos de la pren-sa no se lleven sólo la opinión de los de arriba. Así lo hicimos. Durante unos buenos minutos, bajo el sol, tuvieron que recetarse un verdadero mitin de reclamos, declaraciones, acla-raciones y precisiones que hicieron las amas de casa, los an-cianos y los estudiantes sobre nuestra lucha.
      De esto, hay que destacar que intentamos dejarles muy claro que la responsabilidad de la suspensión del tránsito, así como el caos que dicen que se generó en derredor del llamado centro histó-rico, no fue nuestra, que si los agentes hubieran dejado pasar los camiones, dejarnos que con nuestra inocente pintura —es soluble en agua— corrigiéramos el atraco que pretenden, no hubiera habido caos, ni embotellamiento alguno.
      Claro que ellos no están ahí para facilitar nada, sino tan sólo para proteger los intereses de los de arriba, sea de los funcionarios inútiles, sea del pulpo camionero.
      Al final del día, quiero rescatar que el movimiento crece, no sólo en número, pues ahora fuimos más que el jueves pasado, sino en organización, en disciplina y hasta en democracia: cuando nos deteníamos a tomar decisiones para evadir las jugadas de las llamadas autoridades, las participaciones eran varias, las soluciones sopesadas y las decisiones tomadas eficientemente.
      Ahora vendrán más batallas, por lo pronto, el próximo martes primero de septiembre, vamos a hacer una asamblea en el kiosko de la plaza de Armas, el equivalente del zócalo de otras ciudades de la república. Y ahí, planificaremos y decidiremos y yo estoy seguro: ¡los volveremos a sorprender! S


Jueves 3 de septiembre de 2009
3.60 sí, 6.00 no

Luis K'Fong

Antes de comenzar quiero desmentir a los periódicos, periodiquitos y páginas en internet que dicen que desquiciamos el tráfico en la Av. Universidad.
      Cualquiera que viva y transite en esta ciudad sabe que ahí, como en muchas otras partes, el tráfico está desquiciado permanentemente. Los encargados de decidir sentidos, rutas y paradas del transporte colectivo, carriles, tiempo de semáforos, vueltas a la izquierda, prohibiciones, multas, documentación, tarifas… deben ser gentes que no tienen la menor noción de lo que es la lógica, o que viven en una cripta que no les permite ver y oír todas las aberraciones que existen en este renglón en Chihuahua, si no, ya hubieran tomado cartas en el asunto.
      Así que de provocadores del caos, nada. Nuestra protesta fue eficiente y limpia. Nos tomamos sólo segundos —literalmente, sólo mientras cambiaba el semáforo o subía el pasaje— para corregir la tarifa de 6.00 que quieren imponernos a 3.60 que consideramos más que suficiente.
      En cuanto al mal aspecto que según esto alegan los permisionarios* ahora andan dando las unidades, permítasenos también deslindarnos. No somos los primeros en señalar el deplorable estado en que circulan estas amenazas. Por lo demás, deben saber que utilizamos blancol o chinola, materiales que fácilmente se retiran, con un mínimo de agua, jale y ya. Que no intenten colgarnos ninguna malandrinés. Y por el contrario, devuelvan nuestra manta, eso se llama robo.
      En fin, que lo que yo quiero decir ahora es que nuestro movimiento, aunque no haya todavía logrado bajar las tarifas a su nivel justo y soportable, ya ha triunfado y rotundamente.
      La gente que usted vio ahí, corrigiendo tarifas, hablando por el altavoz, pintando y colgando la manta, intentando convencer a los usuarios de que luchamos precisamente por ellos, ha cursado una lección insustituible de la escuela de la vida y de la lucha.
      Porque las acciones las han decidido ellas y ellos mismos, en asambleas libres, organizadas, participativas, democráticas y respetuosas; algo muy distinto de la democracia de los de arriba que nomás nombran a alguien y luego lo dejan que haga lo que le dé la gana.
      Pero además ha dado una lección enorme a todo el resto de la ciudadanía de este dolido estado. Uno de los objetivos principales de la supuesta guerra; de las masacres como la del centro de rehabilitación el Aliviane de hace apenas unas horas; de la ocupación militar y policiaca de nuestras calles; en fin, del estado de violencia que nos han impuesto, es: amedrentarnos.
      Pues bien, estas mujeres, estos ancianos, estos activistas —no con su dicho sino con sus actos— han demostrado que el miedo se puede vencer; que no todo está perdido en Chihuahua, que hay quien esté dispuesto a dar la cara a los abusones, a manifestarse y echarse a la calle, a reivindicar que el camino para defender derechos y rechazar la opresión no es otro que la lucha en la calle, en el micrófono, en el volante, en la pinta y en la manta. Por cierto que lo han hecho con increíble creatividad, una y otra vez han sorprendido a sus antagonistas y ahora los han obligado a dar la cara. Tal vez, sea el momento de que el gobierno ponga remedio a esto, que baje las tarifas y evite que el enfrentamiento prometido por los permisionarios llegue a actualizarse.
      De cualquier forma, cada vez que convoquen, voy con ellas y ellos, los oiré, les hablaré, propondré y me sumaré, lucharé con estos compañeros que me rejuvenecen, me animan, me hacen creer que el futuro no será de sicarios, matones, policías, soldados y gandallas de todo tipo S

*Vean el testimonio de Nithia que nos llegó por email y que reproducimos enseguida.

Compañeras/os:
      Hoy Jueves [3 de septiembre de 2009] llegué, ya al final, a la acción en la glorieta de Pancho Villa contra el alza de camiones —$3.60 sí, $6.00 No—. Todos vimos en la esquina del Alsúper a un grupo de hombres mirando, algunos con botas, algunos con sombreros. En lo que yo sé nunca se presentaron y nadie sabía bien a bien quiénes eran. Yo tuve que arreglar unos asuntos y cuando volví al estacionamiento de Alsúper —ya que las/os compas del movimiento contra el alza se habían retirado— vi a estos hombres cruzando hacia la glorieta y luego comenzaron a quitar la manta que se había puesto con la leyenda de $3.60 sí, $6.00 No... me crucé tras ellos y les pedí que me entregaran la manta, al parecer mi petición no les agradó pues me rodearon y me comenzaron a pedir mi nombre y a decirme que si la manta era mía entonces yo era la responsable de todos los rayones a los camiones, que ellos eran los dueños y que esos camiones rayados estaban dando muy mala imagen... eran muchos y traté de conciliar las cosas pero ni así me dieron la manta, más bien me dieron la retahíla de sus pesares con el aumento al diesel, el aumento del precio de una unidad de camión, el subsidio de adultos mayores y estudiantes que ellos mismos —inocentes— deben de pagar, etc.
      Luego me dijeron que el movimiento contra el alza la estaba agarrando contra los permisionarios y que no era cosa de ellos, que había todo un plan de gobierno —estatal y municipal, supongo— de modernizar el transporte pero que eso requería dinero, que con tres pesos no se paga un transporte moderno como el de Colombia, etc. Me dijeron también que ellos ya sabían en dónde y cuándo se iban a juntar —los del movimiento contra el alza— y que ahí iban a estar y que si volvían a intentar rayar los camiones pues ellos no se iban a dejar y hasta a los golpes podían llegar y otra vez empezaron con lo de la imagen de los camiones rayados, me dijeron que si a mí qué me parecería que alguien fuera a rayar mi casa, yo les pregunté ¿por qué?, ¿ustedes viven en los camiones? Pero al parecer tampoco les gustó.
      Finalmente me tomaron algunas fotos, lástima que no andaba peinada, y me dijeron que si los del movimiento contra el alza querían hablar con ellos para llegar a un acuerdo que buscaran a César Martínez de la dirección de transportes y ellos con mucho gusto asistían a platicar y que hasta una rueda de prensa podían hacer con medios de comunicación y gobierno del estado y quien más quisiera estar.
      Ninguno me quiso dar su nombre. Yo tampoco les di el mío.
      Creo que se debe hacer una evaluación, aunque sólo lo recomiendo porque realmente yo no he participado ni en las asambleas ni en las acciones pasadas, por cuestiones de tiempo principalmente, porque mi sentir está con ustedes.
      Obviamente estos cuates no son ningunas palomitas inocentes y negociar con ellos sería lo mismo que negociar con el gobierno del estado, con el frente unido de trabajadores del volante (CTM) o cualquiera de esos cochineros. Sin embargo este movimiento entiendo que tampoco implica una personalización y enfrentamiento violento con nadie, el alza al transporte, al diesel, a las llantas, al dólar, etc. son la imagen pública de un modelo económico voraz que ya hemos denunciado en otras ocasiones.
      Sin más y para su información.

Nithia S